El presidente del Senado ruso, Serguéi Mirónov, fue revocado hoy tras casi diez años en el cargo, proceso iniciado por el partido oficialista Rusia Unida (RU), al que el dimisionario acusó de corrupción y monopolio del poder.

Mirónov, durante muchos años fiel aliado del primer ministro y líder de RU, Vladímir Putin, fue revocado por la misma Asamblea Legislativa de San Petersburgo que le propuso en 2001 al cargo de jefe del Consejo de la Federación (Senado).

Según las agencias rusas, 43 diputados oficialistas y opositores -comunistas y nacionalistas- votaron a favor de la impugnación de Mirónov, cuando eran necesarios sólo 26 votos, mientras cinco se pronunciaron en contra.

Mirónov, que intervino ante el Legislativo de la antigua capital imperial, pero no asistió a la votación, aseguró que, a partir de ahora, asumirá "el mandato de diputado en la Duma" o cámara de diputados, por su partido.

"Tengo el derecho a hacerlo y en breve hablaré desde la tribuna de la Duma", dijo Mirónov, que lideró hasta abril pasado la formación oficialista de izquierdas Rusia Justa (RJ).

Representantes de RU, al que Mirónov criticó en los últimos años por utilizar la máquina de la administración para ganar elecciones, adelantaron que pronto se reunirán con Putin, en su calidad de líder del partido, para discutir las candidaturas a presidente del Senado.

Por el momento, en virtud de la legislación vigente, el cargo de presidente del Senado, el tercer puesto en importancia en la jerarquía estatal de Rusia, lo ejercerá el actual vicepresidente primero, Alexandr Torshin.

Algunos analistas opinan que la dimisión de Mirónov podría condenar a su partido, que podría no acceder al arco parlamentario tras las elecciones legislativas de diciembre y, en el peor de los casos, desaparecer.

Mirónov, de 58 años, abogó desde la fundación de RJ en octubre de 2006, para lo que contó con el patronazgo de Putin, por un "nuevo socialismo ruso" con hincapié en el acceso gratuito a la educación y sanidad, y se convirtió en el látigo de burócratas y oligarcas.

Al respecto, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, restó hoy dramatismo a la revocación de Mirónov, que vinculó con la lucha política en un año electoral.

"Tarde o temprano la carrera de todos se acaba y para los presidentes también. Hay que estar preparado para ello cuando uno empieza la vida política", aseguró en rueda de prensa.

Según algunos analistas, ante el creciente descontento popular con RU, considerado un partido burócratas al que muchos acusan de corrupción, Putin y Medvédev decidieron acabar con RJ de Mirónov para que no quitara votos en las urnas al amplio Frente Popular recién creado por el primer ministro para los comicios sobre la base del partido oficialista y diversas organizaciones sociales.