Miles de españoles han desafiado la prohibición a las manifestaciones y montaron campamentos de protesta en pleno centro de la capital española para expresar enojo contra los partidos políticos y la forma en que el país ha manejado la crisis económica.

La muchedumbre llenó la Puerta del Sol en las primeras horas del jueves y prometieron quedarse ahí hasta que pasen las elecciones municipales y regionales este fin de semana.

El Junta Electoral de Madrid prohibió la manifestación debido a que podría influenciar las elecciones del domingo.

Unos 500 elementos de la policía antimotines hicieron guardia aunque no intervinieron.

Manifestaciones similares se han dado en otras ciudades españolas.

Las protestas son un remanente de las manifestaciones en todo el país del domingo pasado y hay generado un airado debate en todo el país.