Una iniciativa de inmigración que se había convertido en uno de los temas más polémicos en la sesión legislativa se descarriló el miércoles en el Senado de Texas.

La propuesta original habría permitido que la policía interrogara a cualquier persona detenida, para averiguar su estatus de ciudadanía. La Cámara de Representantes había aprobado ya la medida.

Sin embargo, una comisión clave del Senado votó por eliminar la propuesta. Un grupo de ciudadanos había llenado un salón de esa comisión para testificar en contra del proyecto.

La llamada iniciativa sobre "ciudades santuario" fue considerada un proyecto urgente por el gobernador Rick Perry, y figuró en el centro de un debate cargado de emociones y de acusaciones sobre discriminación racial.