Estados Unidos anunció sanciones al presidente sirio Bashar Assad y otros seis altos funcionarios de ese país por abusos a los derechos humanos durante su brutal represión de las protestas antigubernamentales. Es la primera vez que penaliza personalmente al mandatario sirio por las acciones de sus fuerzas de seguridad.

La Casa Blanca anunció las sanciones el miércoles, un día antes del anunciado discurso del presidente Barack Obama al mundo árabe. Se anticipa que Obama mencionará a Siria de manera prominente.

El gobierno de Obama había depositado esperanzas en Assad, que hasta hace algunos meses consideraba un potencial reformista pragmático capaz de neutralizar la influencia iraní y contribuir eventualmente a un acuerdo de paz árabe con Israel.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses dijeron que la represión cada vez más brutal no les deja más alternativa que abandonar sus esfuerzos de contar con Assad y de librarlo del mismo tipo de sanciones ya aplicadas a Moamar Gadafi en Libia.

En una carta a líderes del Congreso, Obama dijo que emitió la orden de las nuevas sanciones como respuesta a "la continua escalada de violencia contra el pueblo de Siria".

Obama citó "ataques a los manifestantes, arresto y hostigamiento de manifestantes y activistas políticos y represión del cambio democrático, supervisado y ejecutado por numerosos elementos del gobierno sirio".

Las sanciones congelarán todos los bienes que Assad y los seis funcionarios de su gobierno tengan en jurisdicción estadounidense e impiden que los estadounidenses hagan negocios con ellos.

Estados Unidos había impuesto sanciones similares a dos familiares de Assad y a otro alto funcionario sirio el mes pasado, pero hasta ahora se había abstenido de hacerlo con el mismo Assad.