Varios vuelos sufrían demoras el miércoles en el aeropuerto internacional de las afueras de Buenos Aires a causa de una huelga por tiempo indeterminado de trabajadores de migraciones.

Los empleados de la Dirección de Migraciones que trabajan en la terminal aérea de Ezeiza exigen un aumento de salario y su "inclusión en planta permanente", ya que consideran que su situación laboral es irregular.

Según el canal C5N, el paro afectaba a cientos de pasajeros que no podían abordar sus vuelos y a los que llegaban a Buenos Aires procedentes de Estados Unidos y Europa. De los 15 puestos de migraciones instalados en la terminal aérea sólo funcionaba uno.

Los trabajadores que realizan la protesta, integrados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), se declararon en "estado de asamblea permanente".

El delegado gremial Alejandro Acuña dijo al canal Todo Noticias que parte del conflicto obedece a que las autoridades de migraciones redujeron la cantidad de horas especiales de trabajo permitidas, que a su vez integran los sueldos de los empleados.

Además anunció que el 26 de mayo los trabajadores de migraciones de los aeropuertos de todo el país planean realizar "un paro nacional".

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró un "despropósito total" la protesta y afirmó que progresivamente se está normalizando el servicio.

"En las próximas horas todos los puestos de migraciones estarán funcionando sin inconvenientes", dijo el funcionario a la agencia oficial de noticias Télam.

Señaló que las autoridades enviaron personal en reemplazo de "quienes como parte de una medida arbitraria y sorpresiva había abandonado esta mañana sus puestos de trabajo afectando a los pasajeros".

Randazzo indicó que el reclamo de los trabajadores en paro es "injustificado, ya que sus condiciones laborales han mejorado sustancialmente".

En ese sentido, dijo que los inspectores de migraciones recibieron "un aumento superior al 40%".