Un detenido afgano murió el miércoles en la prisión de Guantánamo, al parecer en un caso de suicidio, informaron los militares estadounidenses.

El recluso, conocido sólo como Inayatula, estaba inconsciente y no respiraba cuando los guardias lo encontraron por la mañana, y de inmediato trataron de resucitarlo, dijo el Comando Sur de Estados Unidos en una declaración.

"Después de exhaustivas medidas para devolverle la vida, un médico confirmó la muerte del detenido", indicó la declaración.

El aparente suicidio es investigado por el Servicio Naval de Investigación Penal, según las normas que se toman en el caso de la muerte de un detenido en la base naval estadounidense en Cuba, dijo el portavoz Bob Appin en una entrevista telefónica desde Miami.

La subcomandante de la marina, Heidi Lenzini, dijo que los militares no revelaron detalles de inmediato sobre las circunstancias de la muerte del afgano, inclusive sobre el método que usó en el aparente suicidio ni en cuál sección de Guantánamo se hallaba. Actualmente hay 170 detenidos en Guantánamo, muchos por sospecha de tener vínculos con los grupos al Qaida o el Talibán.

Inayatula estaba detenido en Guantánamo sin haber sido encausado desde septiembre del 2007. Los militares dijeron que el hombre había admitido haber planificado operaciones terroristas para al Qaida, y que había facilitado el desplazamiento de combatientes extranjeros. Inayatula se reunió con contactos locales, desarrolló rutas de viaje y coordinó documentación, alojamiento y vehículos para traficar milicianos de al Qaida a través de Afganistán, Irán, Pakistán e Irak, según detalla la declaración.

Sus restos serán tratados con el respeto correspondiente a la religión y tradiciones musulmanas con la asistencia de un asesor cultural, dijeron los militares. Y sus restos serán enviados a Afganistán después de realizarle una autopsia.

Inayatula es el octavo prisionero que muere en Guantánamo desde enero del 2002, cuando Estados Unidos comenzó a usar la base naval para albergar detenidos capturados. Cinco de las muertes han sido suicidios. Otros dos, al parecer, murieron de causas naturales, entre ellos un afgano de 48 años que se desplomó y murió mientras realizaba ejercicios en febrero.