El enviado estadounidense para Corea del Norte, Stephen Bosworth, y el negociador surcoreano para el programa nuclear de Pyongyang, Wi Sung-lac, se reunieron hoy para coordinar posturas ante el desarrollo nuclear del régimen comunista.

Ambos negociadores hablaron sobre los pasos a dar para reanudar con garantías las conversaciones a seis bandas con el objetivo de completar el desarme nuclear de Corea del Norte, en las que participan las dos Coreas, EEUU, China, Japón y Rusia.

Bosworth, que llegó anoche a Seúl para una visita de tres días, dijo hoy que se debe "mirar hacia adelante" y abogó por una "coordinación efectiva" con su aliado surcoreano, informó la agencia local Yonhap.

El trabajo diplomático de los países representados en las seis bandas se ha intensificado desde que las dos Coreas intercambiaron disparos de artillería en la zona fronteriza del Mar Amarillo (Mar Occidental) en noviembre de 2010, mes en que Pyongyang también confirmó que enriquece uranio con fines civiles.

Seúl y Washington defienden que si Corea del Norte desea reanudar las conversaciones a seis bandas, suspendidas desde finales de 2008, debe abandonar su programa de enriquecimiento de uranio, que le permitiría obtener armas nucleares.

Bosworth aseguró hoy que el desarrollo con uranio de Pyongyang es ilegal, ya que incumple las resoluciones de Naciones Unidas.

El pasado mes China propuso que las dos Coreas dialoguen en solitario sobre el tema nuclear para facilitar la vuelta a la mesa multilateral de negociaciones.

Por el momento, Corea del Norte, que asegura que su programa con uranio tiene fines pacíficos, no se ha pronunciado oficialmente sobre su intención de mantener un encuentro con Seúl.

Bosworth indicó además que Washington podría hacer una propuesta en los próximos días para que un equipo de funcionarios estadounidenses recabe datos sobre la situación alimentaria en Corea del Norte, con el fin de determinar las necesidades de asistencia del régimen comunista.