Políticos franceses de todo el espectro — socialistas, conservadores, ultraderechistas — maniobraban el martes por afianzar su posición mientras el desafiante más firme del presidente Nicolas Sarkozy vegetaba en una prisión de Nueva York, acusado de agresión sexual.

Encima de todo, el padre de Sarkozy reveló que un nuevo bebé está por llegar al palacio presidencial. La buena nueva para el presidente y su esposa Carla Bruni-Sarkozy podría brindar un impulso al impopular mandatario antes de las elecciones presidenciales de abril.

Aunque los políticos no querían admitirlo, Sarkozy podría beneficiarse políticamente por el encarcelamiento del director del Fondo Monetario Internacional y prominente socialista Dominique Strauss-Kahn, a quien se acusa de intentar violar a una camarera en un hotel de Nueva York.

Sarkozy se reunió el martes en privado con los dirigentes de su partido conservador UMP y les instó a mantener discreción sobre el caso de Strauss-Kahn, según los diarios Le Figaro y Le Monde.

"En el contexto actual, deberíamos tener sangre fría, valentía, unidad y, debería agregar, dignidad", dijo Sarkozy, según la prensa. "Deberíamos ser una roca sólida para conducir el país".

En una reunión del partido socialista, la dirigente Martine Aubry exhortó a los miembros del partido a esperar conocer la versión de Strauss-Kahn antes de formarse juicio y prometió el martes que el partido se atendrá a su objetivo principal: desbancar a Sarkozy.

"Más que nunca, deberíamos estar unidos y combativos", dijo a la radio France-Infor. "Lo importante es que uno de nosotros gane en 2012".

Desde hace tiempo los socialistas se ven convulsionados por divisiones y egocentrismos y ahora se esfuerzan por hacer frente a la grave denuncia contra el hombre que podría haber sido su candidato en 2012.

Aubry, a quien se considera un bastión del partido pero con escaso carisma, podría buscar el aval socialista en las elecciones primarias más adelante este año. Algunos comentaristas la han calificado como la "anti-DSK".

Los encuestadores, sin embargo, dicen que el arresto de Strauss-Kahn podría favorecer al predecesor de Aubry, François Hollande, que ha estado ganando terreno en las últimas encuestas. Fue el socio de Segolene Royal, a quien Sarkozy derrotó por la presidencia en 2007. Hollande y Royal se distanciaron después de la campaña más reciente y desde entonces ella ha perdido el apoyo de los jefes del partido.

La conmoción entre los socialistas — y potencialmente también para Sarkozy, porque respaldó a Strauss-Kahn para el cargo en el FMI — podría jugar a favor del Frente Nacional, el resurgente partido de ultraderecha.

"Lamentablemente, la ultraderecha podría afianzarse con el argumento de que 'siempre se los hemos dicho: son todos corruptos, son todos depravados''', dijo el analista político Dominique Moisi.

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El periodista de The Associated Press Pan Pylas contribuyó a este despacho desde Londres.