El británico Mark Cavendish respondió a los reproches del español Francisco Ventoso con una victoria en la décima etapa del Giro de Italia al imponer su fuerza en un sprint.

Alberto Contador, favorito para ganar la ronda italiana por segunda vez, pedaleó por primera vez con la camiseta rosada de líder general en la actual edición. El español mantuvo su condición de puntero.

Cavendish cronometró 4 horas y 49 segundos en un tramo mayormente plano de 159 kilómetros entre Termoli y Teramo, que incluyó un cierre con un leve ascenso.

Ventoso entró segundo y el italiano Alessandro Petacchi quedó tercero, ambos con el mismo tiempo.

Fue la primera victoria de Cavendish en este Giro y la sexta de su carrera, ya que ganó dos etapas en el 2008 y tres más en el 2009.

Previo al inicio de la etapa, Ventoso criticó a Cavendish al señalar que éste debió haber sido descalificado por haber recibido ayuda del auto de su equipo en el ascenso al monte Etna el domingo.

Cavendish fue el último entre los 189 corredores que llegaron a la meta en el volcán, a 26 minutos y 35 segundos detrás del ganador Contador. Se salvó por apenas 25 segundos de quedar eliminado de la carrera.

"Es una vergüenza", dijo Ventoso en la salida de la décima etapa. "Hay gente que hace un esfuerzo enorme para finalizar con el tiempo establecido y algunos son remolcados por un auto sin que intervengan los jueces".

Durante la etapa del martes, la bicicleta de Cavendish sufrió un pinchazo a faltan de 50 kilómetros para la meta, pero rápidamente logró reincorporarse al pelotón tras cambiar ruedas.

Después de un día de descanso, la ruta llevó a los ciclistas hacia el norte, por la costa del Adriático.

En la clasificación general, Contador mantiene una diferencia de 59 segundos sobre el bielorruso Kanstantsin Sivtsov. El español José Serpa marcha octavo, a 1:47.

El Giro continuará el miércoles con una undécima etapa que tendrá una distancia de 144 kilómetros entre Tortoreto Lido y Castelfidardo.