Las autoridades decidieron el martes reactivar el importante tráfico de mercancías en el río Misisipí, pese a que persistía el riesgo de que el crecido caudal provocara nuevos problemas en comunidades afectadas por las inundaciones que han causado el desalojo de algunos miles de personas.

La Guardia Costera reabrió un tramo del Misisipí al norte de Nueva Orleáns para permitir el paso gradual de embarcaciones de carga por la vía acuática más transitada de Estados Unidos.

Un tramo de 24 kilómetros (15 millas) en la localidad de Natchez, en el estado de Misisipí, fue cerrado totalmente horas antes, lo cual impidió la navegación comercial hasta el Golfo de México y el ingreso de embarcaciones para dejar su carga en puertos fluviales. De haber permanecido cerrado el canal, habría paralizado el tráfico hacia abajo y arriba del río, el cual permite el traslado de unos 500 millones de toneladas de carga cada año.

Esa interrupción podría haberle costado a la economía estadounidense cientos de millones de dólares por día con la inactividad de barcazas que transportan carbón, madera, hierro, acero y más de la mitad de las exportaciones nacionales de granos.

Las autoridades de la Guardia Costera dijeron que las estelas generadas por el paso de las barcazas podrían aumentar la presión sobre los diques levantados para contener la crecida.

"Estamos muy atentos al tráfico en el río, y todas las embarcaciones deben pasar por el centro del río", dijo el comandante Mark Moland de la Guardia Costera.

En Vidalia, Luisiana, frente a Natchez al otro lado del río, Carla Jenkins estuvo a punto de llorar mientras veía los primeros movimientos de la reabierta navegación comercial.

"El agua de las estelas sigue llegando a nuestros inmuebles. Vamos a tener muchos más daños", dijo Jenkins, propietaria de un comercio local.

Por el momento se ignora cuántas barcazas podrían navegar, una a un tiempo, por el tramo abierto. Está previsto que el río siga crecido por semanas en algunos sitios.

También el martes, al menos 10 terminales de carga sobre la parte baja del Misisipí entre Baton Rouge y Nueva Orleáns suspendieron operaciones por la elevación del agua. El cierre causó el martes una carestía en el maíz, trigo y soja. Este aumento probablemente sea breve, estimó el analista Jason Ward, de la empresa Northstar Commodity en Minneapolis.

Durante el fin de semana, un contingente militar abrió el Aliviadero de Morganza al tomar la decisión de que se inunden zonas rurales con pocas viviendas para proteger a Baton Rouge y Nueva Orleáns. Otro vertedero cerca de Nueva Orleáns fue abierto poco antes, pero no amenazaba a casas.

El río podría crecer el sábado en Natchez y llegar a los 19 metros (63 pies), que sin embargo sería 15 centímetros (medio pie) menos que la predicción anterior. Pero ese nivel está casi 1,5 metros (cinco pies) sobre el récord de 1937. La crecida es provocada por deshielos y lluvias.

Las inundaciones han desplazado a más de 4.800 personas en Misisipí, incluyendo a Leslie J. Sherwin, de 80 años, quien tuvo que dejar su casa en el condado Tunica hace tres semanas para alojarse en un albergue.

"El camino está cortado. La casa está inundada, y ni siquiera puedo ir a casa", dijo Sherwin. "Pero nada dura para siempre".

También, 26 familias tuvieron que mudarse a una comunidad agropecuaria construida en Luisiana para desplazados por el huracán Katrina que devastó Nueva Orleáns en agosto del 2005.

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En línea:

http://www.mvn.usace.army.mil/bcarre/missriver.asp

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Los periodistas de The Associated Press Michael Kunzelman en Simmesport (Luisiana), Scott Mayerowitz en Nueva York, Christopher Leonard en San Luis y Sheila Byrd en Jackson contribuyeron con la información.