En la comunidad financiera mundial repercutían el martes como un reguero de pólvora las especulaciones sobre quién reemplazará a Dominique Strauss-Kahn como director del Fondo Monetario Internacional y una de las conjeturas es de que podría ser un funcionario chino.

Mientras Strauss-Kahn está preso en Nueva York acusado de agresión sexual, la opinión prevaleciente en los mercados y los círculos políticos es que sólo es cuestión de tiempo antes de que renuncie o se vea obligado a dejar el mando de la junta rectora de la institución.

Aun antes de su arresto el domingo, se consideraba que Strauss-Kahn iba a renunciar al FMI más adelante este año para buscar la presidencia fracesa en 2012.

Varios nombres fueron barajados como candidatos potenciales, pero la decisión final dependerá en gran medida de si Estados Unidos y la Unión Europea mantienen su acuerdo de dividir los cargos máximos en las dos organizaciones hermanas con sede en Washington, el FMI y el Banco Mundial. El FMI se concentra en estabilizar el sistema financiero internacional y el BM financia proyectos en países en desarrollo.

Desde la II Guerra Mundial, un europeo ha dirigido el FMI mientras que Estados Unidos ha ocupado la dirección del BM. Este acuerdo podría peligrar a medida que naciones en desarrollo como Brasil y China se proyectan como fuerzas más poderosas en la economía mundial.

Simon Johnson, un profesor en la Escuela Sloan de Dirección Empresarial en MIT y ex economista jefe del FMI, dijo que no hay garantías de que Estados Unidos siga deseando el liderazgo del BM y que podría respaldar la candidatura de un funcionario de una nación en desarrollo grande como China.

Eso a su vez plantearía interrogantes sobre el derecho de Europa a la conducción del FMI.

"Una medida brillante en nombre de los estadounidenses sería dejar que China se involucrase más en el proceso de desarrollo", dijo Johnson. "Los europeos desean esto más que nunca".

Los líderes europeos se resistirían ante la mera idea de ceder su tradicional papel de postular el candidato a dirigir el FMI, ya que una de las principales tareas de la institución es actualmente contribuir a solucionar el problema de la deuda europea. Strauss-Kahn, que fue ministro de finanzas francés cuando la divisa europea fue creada en 1999, había sido considerado favorablemente por su manejo de las tribulaciones en la eurozona de 17 naciones.

Los directores sirven períodos quinquenales. Los países presentan las candidaturas y el director es elegido por la junta ejecutiva de 24 miembros de la organización, que representa a los 187 países miembros. Estados Unidos y Europa, como los donantes principales, tienen mucho mayor peso que los países pequeños.