El Festival de Cine de Cannes rindió el martes tributo al veterano actor francés Jean-Paul Belmondo, ícono de la Nueva Ola y una de las estrellas más conocidas en el país.

El presidente de Cannes Gilles Jacob entregó a Belmondo la Palma de Oro en reconocimiento a una brillante carrera de 50 años.

Belmondo saltó a la fama hace más de 50 años, como el vándalo elegante que cautiva a una vendedora de periódicos (Jean Seberg) en la cinta "Sin aliento", de Jean-Luc Godard.

Fue el protagonista de "Pierrot Le Fou", de Godard; "Misissippi Mermaid", de Francois Truffaut; y otros clásicos de los 60, pero ha trabajado muy poco desde que sufrió una apoplejía en el 2001.

El actor caminó lentamente, con ayuda de un bastón, al ingresar al auditorio de cine de Cannes en medio de un estruendoso aplauso, vitoreos y gritos.

"Estoy muy conmovido por este honor, al que no tengo ningún derecho", dijo Belmondo.

Amigos y fanáticos asistieron al estreno del documental "Belmondo, The Career" — seguido de una cena de honor y una fiesta.

El director artístico de Cannes, Thierry Fremaux, le dijo a la audienciae, entre la que estaban más de una decena de colegas y colaboradores de Belmondo, como el director Claude Lelouche, el actor Jean Rochefort y la actriz Claudia Cardinale, que Belmondo se había resistido durante mucho tiempo a los intentos del festival por homenajearle, pero que finalmente fue convencido.

Jacob y Fremaux elogiaron a Belmondo por "su versatilidad y su carisma, la precisión de su actuación y su ingenio".