La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, recibió hoy al primer ministro de Suecia, Fredrik Reinfeldt, con quien acordó buscar fórmulas para potenciar el comercio entre ambos países, cuyas economías deberán crecer este año cerca de un 5 %.

El comercio bilateral "es próspero, se triplicó entre 2003 y 2008 y, pese a los efectos de la crisis, todo indica que este año serán superados los 2.000 millones de dólares registrados en 2010", dijo Rousseff en un acto junto a Reinfeldt.

La jefa de Estado subrayó, sin embargo, que esas cifras son escasas en relación al potencial que existe, a lo que el primer ministro sueco apostilló que se trata de dos economías para las que este año se proyecta un crecimiento en torno del 5 %.

El primer ministro dijo, además, que su país pretende elevar sus inversiones en Brasil, donde actualmente operan 220 empresas suecas, que generan unos 55.000 empleos.

"No en vano Sao Paulo es conocido como el mayor parque industrial sueco fuera de Suecia", indicó Reinfeldt, quien mencionó como áreas de futuras inversiones suecas el sector de ciencia y tecnología y la infraestructura necesaria para el Mundial de fútbol de 2014, que se jugará en Brasil, y los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Reinfeldt destacó que Suecia también aspira a profundizar la "sociedad" establecida con Brasil en el área de biocombustibles, en especial de etanol, que aseguró que progresa en lo bilateral y también en forma de cooperación con terceros países.

En ese sentido, Rousseff citó que Brasil y Suecia iniciarán en los próximos meses un programa conjunto para impulsar la producción de etanol de caña en Tanzania.

Rousseff y Reinfeldt también pasaron revista a los principales asuntos de la agenda global, como las reformas de las instituciones financieras y del Consejo de Seguridad de la ONU, y los conflictos en el mundo árabe.

La presidenta brasileña reiteró la "preocupación" de su Gobierno con "el bienestar de la población civil" de los países árabes y del norte de África, y su deseo de que "la comunidad internacional ayude mediante el diálogo, la negociación y con estricto respeto" a la soberanía y los derechos humanos.

"Es necesario que se observe estrictamente el mandato de la ONU", apuntó en alusión directa a la situación en Libia.

Rousseff anunció, además, que mañana recibirá a la reina Silvia de Suecia, quien se encuentra en Brasil para participar en un seminario sobre violencia infantil.

Ni Rousseff ni Reinfeldt hicieron alusión alguna a una licitación para la venta de 36 cazabombarderos a la Fuerza Aérea Brasileña, en la que el avión Gripen NG de la empresa sueca Saab compite con los F-18 de la estadounidense Boeing y los Rafale de la firma francesa Dassault, considerados hasta ahora como favoritos.

Fuentes diplomáticas de ambos países explicaron a Efe que el primer ministro sueco reiteró el interés de su país en ese concurso, así como enfatizó que, en caso de ser elegida, Saab garantizará toda la transferencia de tecnología que Brasil exige.

Las mismas fuentes dijeron que Rousseff, por su parte, reiteró que la decisión sobre el asunto se tomará hacia fines de este año o inicios de 2012, debido a los recortes presupuestarios determinados por su Gobierno en febrero pasado.