El próximo jefe de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), el chileno Mariano Fernández, aseguró hoy que hay "una cierta esperanza" tras las elecciones celebradas en el país antillano, en las que resultó vencedor Michel Martelly.

"Hay una cierta esperanza que se abre por el hecho de que haya habido elecciones" y como consecuencia una sucesión y que el presidente asuma las nuevas funciones, señaló el exministro chileno de Relaciones Exteriores (2009-2010) en una entrevista en Televisión Nacional.

Martelly, que venció en las elecciones del 20 de marzo a la exprimera dama Mirlande Manigat con el 67,57 % de los votos, asumió el poder el pasado sábado con el desafío de poner en pie un país azotado por los desastres naturales, las epidemias, la pobreza y la corrupción.

"La comunidad internacional también está interesada en que Haití no sea una rémora para siempre en el continente sino que al revés, empiece a estabilizarse su institución, sobre todo porque aparecen nuevas crisis en otros lugares", subrayó el diplomático chileno.

Fernández fue nombrado hoy por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, como su representante especial para Haití y jefe de la misión de la organización internacional, en sustitución del guatemalteco Edmond Mulet.

El diplomático chileno, que asumirá su nueva función el próximo 1 de junio, advirtió de que "es muy difícil anunciar líneas de acción", dado que su nombramiento se produjo hoy mismo, aunque sí definió cuáles serán sus prioridades al frente de la Minustah.

A su juicio, la Misión de Naciones Unidas debe contribuir a fortalecer las instituciones y colaborar en la seguridad y orden público, así como "devolver una cierta mística y esperanza a un pueblo que ha sufrido mucho".

Fernández será el segundo chileno que ejercerá como jefe de la Minustah, iniciada en 2004 y cuyo primer responsable fue el también excanciller chileno Juan Gabriel Valdés. En esa operación participan además 505 miembros de las Fuerzas Armadas chilenas.

Según Fernández, el protagonismo de Chile en Haití "corresponde a la responsabilidad política internacional que le cabe después de los exitosos años que ha tenido como desarrollo democrático, económico, cultural y social frente al conjunto del continente".

A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores consideró que este nombramiento constituye "un honor para Chile" y "un reconocimiento a la trayectoria" del excanciller, al que le deseó "el mayor de los éxitos" y le ofreció "toda la colaboración en su gestión".