La Confederación Europea de Sindicatos (CES) inició hoy en Atenas su XII Congreso con el fin de elaborar una estrategia común para afrontar la crisis económica y financiera en el Viejo Continente, con el objetivo de conservar los derechos laborales.

A la reunión de tres días asisten más de 1.000 participantes, entre ellos 500 delegados de 82 sindicatos de 36 países, con la presencia también de ocho miembros del Parlamento Europeo (PE).

En la ceremonia de apertura, la vicepresidenta de la Comisión Europea Viviane Reding declaró que el congreso "es una llamada de acción para que trabajemos unidos (...) debido a que nos encontramos en un momento crítico en Europa".

Reding explicó que los logros sociales conseguidos en los últimos 60 años en Europa fueron "producto del trabajo de generaciones y hoy tenemos la responsabilidad de proteger esos derechos".

La comisaria reconoció que "tenemos problemas en Europa, pero las cifras muestran que se acerca la recuperación, ya que en la zona del euro habrá un crecimiento del 1,5 % del PIB y del 1,55 % en la Unión Europea (UE)".

"Si deseamos apoyar las señales de crecimiento, debemos de estar unidos para implementar las reformas estructurales necesarias y el papel de los sindicatos es muy importante", dijo Reding.

La presidente de la CES, Wanja Lundby-Wedin, manifestó el apoyo del congreso al "pueblo y los sindicatos griegos" y envío un mensaje de solidaridad a las víctimas del terremoto en Lorca, España.

Declaró que "los trabajadores en Europa seguirán pagando por años una crisis que no es su responsabilidad" y rechazó la política europea de aumentar la competitividad con salarios más bajos.

"No lo aceptamos, pero nuestras protestas no son suficientes. Debemos mejorar la forma de convencer a la patronal", dijo Lundby.

Con el lema " Movilizarse por una Europa Social", los sindicalistas tratarán sobre los cambios de las políticas económicas de la Unión Europea (UE).

Se discutirá sobre la resolución de la CES sobre "Solidaridad en tiempos de crisis" que incluye un plan europeo de inversiones para reducir la presión sobre las economías en dificultades.

En la última jornada de este encuentro, el español Ignacio Fernández Toxo, líder de Comisiones Obreras (CCOO), será elegido como nuevo presidente de la Confederación Europea de Sindicatos.

Por parte de España también participa Cándido Méndez, secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), entre otros.