Grecia aceptó privatizar más activos nacionales con la intención de alcanzar las metas presupuestales fijadas en su programa de rescate financiero, informó el lunes el presidente de un grupo de 17 ministros de finanzas de la eurozona.

Jean-Claude Juncker, que también es el primer ministro de Luxemburgo, dijo que el gobierno griego decidió que el volumen de su plan de privatización necesitaba ser "corregido al alza". Grecia prometió en marzo privatizar empresas públicas y otros activos por una cifra aproximada de 50.000 millones de euros (71.000 millones de dólares).

El comisionado de Asuntos Monetarios de la Unión Europea, Olli Rehn, dijo que Grecia requería también fortalecer la aplicación de las ya prometidas reformas económicas y recortes en el gasto.

Nuevas medidas de austeridad son previsibles como una precondición para que Grecia reciba asistencia adicional.

Dos altas autoridades de la eurozona no se pusieron de acuerdo sobre si cambiar o no los términos de pago de la deuda por bonos de Grecia, un movimiento que algunos expertos consideran inevitable mientras otros las ven demasiado arriesgado para la estabilidad financiera de Europa.

Juncker dijo que "no excluiría" un retraso voluntario en los pagos de la deuda gubernamental de Grecia que le diera más tiempo al país para arreglar su economía y recuperar la confianza del mercado.

Pero de inmediato fue contradicho por la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, quien descartó la demora, en una señal de que las autoridades europeas están todavía debatiendo qué hacer con la crisis crediticia de Grecia.

El primer ministro de Luxemburgo respondió que la postura inflexible del bloque contra la reestructuración — o darle a los acreedores menos del valor que poseen en bonos — no se aplica a lo que él y otros han llamado "reclasificación", que sería un ofrecimiento voluntario de los tenedores de bonos para aceptar el pago en un periodo mayor.

Sin embargo, Juncker advirtió que Grecia no está todavía lista para reclasificar su deuda, lo cual podría ocurrir después de que Atenas haga mayores esfuerzos para obtener dinero con privatizaciones y recortes al presupuesto.