Cuba comenzó a ver los resultados de la política de empleo independiente del Estado con un incremento de los ingresos al erario público, aunque los precios externos elevaron las facturas de importaciones.

Un reporte del noticiero de la televisión estatal dio cuenta el lunes de una reunión del Consejo de Ministros encabezada por el presidente Raúl Castro y de la cual se informaron algunos de los temas tratados aunque no se ofrecieron detalles.

"Fue presentado un resumen sobre la actualización del presupuesto del Estado el cual incrementa sus ingresos, entre otras causas debido de la venta liberada de productos como arroz, pan, azúcar y huevos, así como los impuestos y contribuciones de los trabajadores por cuenta propia", expresó la nota leída por el locutor.

Se mostraron imágenes de la reunión pero sin audio y, según la información, el encuentro del gabinete se había producido el sábado. Cifras oficiales estimaron que en los primeros cinco meses de octubre de 2010 a marzo de 2011 se entregaron 180.000 licencias para trabajo por cuenta propia.

Castro inició en 2010 un proceso de apertura a la iniciativa privada, estigmatizada durante décadas en la isla cuyo esquema se basaba en una economía de fuerte control estatal.

La "actualización" del sistema, como la llamó el propio mandatario, incluyó además la eliminación progresiva de los subsidios del Estado y una racionalización del mercado laboral en el sector público. Castro insistió que seguirá siendo un modelo socialista.

Según el reporte televisivo, a la par que se produjo un aumento de los ingresos al presupuesto por el autoempleo, el Estado se vio golpeado por el incremento de los precios "particularmente de los alimentos y los combustibles" en el mercado internacional y de los cuales Cuba depende.

El alza de estos productos implicó un gasto de unos 800 millones de dólares, dijo la nota.

Además "el Consejo de Ministros acordó extender a todas las actividades del sector no estatal la autorización de contratar trabajadores y continuar con la flexibilización del trabajo por cuenta propia", anunció el reporte al explicar que en los próximos días se ofrecerán más informaciones de este proceso.

Entre las novedades de las leyes puestas en marcha en 2010 se encuentran precisamente disposiciones para que algunas categorías como los restaurantes o cafeterías pudieran contratar empleados pagando por ellos un tributo al fisco.

En la reunión del Consejo de Ministros también se "aprobó la propuesta para extender el cronograma de ejecución del proceso de disponibilidad laboral", indicó el informe televisivo, un elemento que ya había sido anunciado por el presidente Castro.

Por ahora se mantendrán "las plantillas congeladas, cubriendo sólo las plazas imprescindibles y priorizar los cambios a formas de empleo no estatal", indicó el reporte sin más detalles.

Inicialmente se anunció — a mediados del 2010 — que se eliminarían medio millón de puestos en el sector estatal y se reubicaría a los dependientes ofreciéndoles otros lugares o indemnizándoles con algunos meses de sueldo.

Ahora se indicó que se esperará un tiempo prudente ante de echar adelante este programa, ajustándolo a la premisa de que nadie quede desamparado.