Al menos 34 personas han fallecido en los últimos cinco días en la ciudad meridional siria de Deraa, donde hoy se ha descubierto una fosa común con un número indeterminado de muertos, denunció un grupo opositor.

La Organización Nacional para los Derechos Humanos en Siria publicó hoy en un comunicado las identidades de los 34 muertos y no descartó que se encuentren más cadáveres en granjas de maíz y entre los árboles.

En Deraa, hay varias familias de fallecidos que todavía no han podido recuperar los cuerpos de sus parientes debido al cordón de seguridad impuesto por la Policía y a los francotiradores que se encuentran en distintas partes de la ciudad, añade la nota.

Además, una fosa común fue descubierta esta mañana en esa localidad, epicentro de las revueltas en Siria, pero las autoridades han cercado el lugar y han prohibido la entrega de los cadáveres a sus familiares.

La organización opositora achacó a las autoridades sirias la responsabilidad de lo que calificó de "crímenes" cometidos contra los ciudadanos y pidió a la comunidad internacional que presione al régimen sirio.

Ayer, siete personas murieron por disparos de policías y soldados en la ciudad de Tel Kalaj, en la provincia de Homs, cerca de la frontera con el Líbano, apuntó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos en su página web, que cita un activista sin identificar.

La represión de las protestas políticas, que comenzaron a mediados de marzo pasado, ha causado hasta hoy la muerte de 734 civiles y de 123 militares y policías, según el Observatorio Sirio.