Los fabricantes de automotores en Argentina expresaron el lunes su preocupación por la restricción a la importación de vehículos terminados impuesta por Brasil y señalaron que esta nueva disputa con el principal socio comercial "plantea dudas" sobre el bloque regional del Mercosur.

"Se hace un deber alertar sobre los eventuales efectos que, sobre la producción y el empleo, puede generar la aplicación de estas disposiciones", aseguró el presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), Aníbal Borderes, en un comunicado.

Brasil, uno de los mayores fabricantes de carros del mundo, cerró el último jueves sus fronteras al ingreso de vehículos terminados provenientes de Argentina, que destina al mercado brasileño el 80% de lo que produce para exportar.

La medida es de alto impacto para la economía argentina ya que el 50% del total de su intercambio comercial con Brasil lo constituyen automotores.

ADEFA destacó que "hoy el sector automotriz explica el 50% del crecimiento industrial de la Argentina" y emplea a un total de 137.000 trabajadores, lo cual representa el 7,5% del empleo formal fabril, según señaló.

La restricciones impuestas por Brasil fueron interpretadas como una reacción a la decisión argentina de bloquear el acceso de algunos productos brasileños al mercado argentino a principios de este año.

Para ADEFA esta controversia que afecta a la industria automotriz plantea dudas "sobre la marcha del Mercosur, que ha demostrado ser instrumento válido para el crecimiento y desarrollo de los países de la región".

Los fabricantes de vehículos exhortaron "a los gobiernos de ambos países a extremar los esfuerzos para arribar a un acuerdo que permita superar rápidamente las diferencias planteadas y continuar en la senda del crecimiento y el desarrollo del sector".