Una serie de explosiones ocurridas la semana pasada en la capital de Corea del Sur al parecer fueron orquestadas por un hombre que estaba esperando obtener grandes ganancias al derrumbarse las bolsas de valores.

Pequeños incendios estallaron el jueves en dos centros de transporte en Seúl y las autoridades consideraron que los incidentes fueron provocados por explosivos que fueron elaborados con pólvora de cohetes y latas de gas butano que fueron ocultos en casilleros.

No se informó de víctimas a consecuencia de estos presuntos ataques.

La policía destacó el domingo que había arrestado a un hombre de 43 años quien presuntamente programó las explosiones para provocar la baja en el precio de las acciones y con ello obtener ganancias de sus inversiones en opciones futuras de inversión.

Las autoridades también confirmaron el arresto de otros dos hombres quienes presuntamente compraron los materiales explosivos y los guardaron en diferentes casilleros por órdenes del inversionista.