El presidente paraguayo, Fernando Lugo, cerró hoy las fiestas oficiales del Bicentenario de la Independencia con un mensaje de unidad y de compromiso para preservar el fervor patriótico que imperó en estas celebraciones.

"No es suficiente en la misión de honrar a los luchadores de una patria independiente, el discurso de agenda, la conmemoración o la emoción pasajera", destacó Lugo durante la habilitación del Patio de la Casa de la Independencia, en el caso antiguo de Asunción.

El gobernante abogó por una "unidad que no se despoje de la belleza de la pluralidad, que no tensione las divergencias propias de una democracia joven y entusiasta, unidad que no acalla las voces que enfrentan las ideas".

El exobispo se refirió en esos términos a los independentistas del 14 y 15 de mayo de 1811 en un acto que precedió a otro realizado en el Congreso, en el que hubo aplausos y vítores a "los próceres de Mayo".

Posteriormente, Lugo participó en la rememoración del Acto de Independencia, en el frontis del antiguo Cabildo, que durante la semana fue sede de numerosos festivales musicales y otras expresiones artísticas con motivo de las fechas patrias.

Como nunca antes, las fiestas del Bicentenario, cuyos actos centrales reunieron a los presidentes de Bolivia y Uruguay, así como delegaciones de 41 países, tuvo un acompañamiento masivo de los paraguayos, a pesar de la lluvia que el sábado obligó incluso a la suspensión de algunos eventos.

Decenas de miles de personas colapsaron la noche del sábado la zona céntrica de la capital durante el recorrido de los sitios históricos y el festival musical realizado en los frontis del Palacio de Gobierno que conecta con la Bahía de Asunción.