Las autoridades de Filipinas aumentaron hoy a 33 los fallecidos tras el paso la semana pasada de la tormenta tropical "Aere" por la región oriental del país, informaron fuentes oficiales.

Según el último recuento del Centro Nacional de Coordinación de Desastres, nueve personas resultaron heridas y otras dos continúan desaparecidas.

Las pérdidas económicas superarán los mil millones de pesos (23,2 millones de dólares), según las primeras estimaciones del Gobierno de Manila.

Como consecuencia del temporal hay más de 10.000 desplazados y unos 430.000 damnificados, sobre todo Camarines Sur y Albay, las provincias más afectadas en la región de Bicol, el extremo oriental de la isla de Luzón.

La mayoría de las víctimas perecieron ahogadas, sepultados por deslizamientos de tierra desatados por los fuertes aguaceros y el viento, que también derribó postes de la electricidad y árboles y formó un tornado al norte de la capital.

"Aere" abandonó el lunes el archipiélago camino de Taiwán y Japón con vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora y ráfagas de más de 90.

Cada año, entre 15 y 20 tifones pasan por Filipinas durante la estación lluviosa, que comienza entre mayo y junio y finaliza en octubre o noviembre.