El Dow Jones de Industriales terminó hoy con un descenso semanal del 0,34 %, la segunda caída consecutiva, en una semana marcada por la agitación en el mercado de las materias primas y los temores por la delicada situación que atraviesa Grecia.

El principal indicador de la Bolsa de Nueva York cerró este viernes con un descenso del 0,79 % que arrastró al indicador a los números rojos en términos semanales, aunque el descenso acumulado estos cinco días es significativamente menor al del 1,34 % de la semana pasada.

También terminaron hoy en negativo el selectivo S&P 500 y el índice compuesto del mercado Nasdaq, que se dejaron el 0,81 y el 1,21 %, respectivamente, mientras que el primero perdió el 0,18 % semanal y el segundo consiguió salvar la semana con un mínimo avance del 0,03 %.

Esos reducidos cambios en comparación al viernes pasado se produjeron en una semana marcada por la intranquilidad en el mercado de las materias primas y principalmente en el petróleo de Texas, que en muchas de las sesiones ha determinado el rumbo de Wall Street.

Esta jornada esa relación casi de simbiosis que había parecido predominar en sesiones pasadas se rompía, ya que el petróleo subió hoy el 0,68 % para cerrar en los 99,65 dólares por barril mientras que el parqué neoyorquino terminó en territorio negativo.

Los descensos de la jornada habían venido marcados por la noticia de que el índice de precios de consumo (IPC) en EEUU subió un 0,4 % en abril, impulsado por el encarecimiento de la gasolina.

En el último año los precios que pagan los consumidores han subido un 3,2 %, el mayor incremento interanual desde octubre de 2008. Excluidos los precios más volátiles, la inflación subyacente en un año ha sido del 1,3 %, la más pronunciada desde abril de 2010.

A esos datos se unieron los continuados temores sobre la delicada situación financiera en Grecia, de la que no cesan los rumores que apuntan a que tendrá que reestructurar su deuda.

La incertidumbre sobre el país heleno afectó hoy a la moneda única europea, que se debilitó frente al dólar, de forma que al cierre de la sesión bursátil un euro se cambiaba por 1,4107 dólares, comparado con los 1,4239 de la jornada anterior.

Ese fortalecimiento del dólar desvió la atención de los inversores hacia el mercado de divisas, lo que también influyó en los números rojos de la jornada en Wall Street.

Ante ese panorama el ánimo de los inversores apenas se vio animado por la noticia de que la confianza de los consumidores de Estados Unidos en la evolución de la economía y de su situación financiera personal subió en mayo más de lo previsto por los analistas, para colocarse así en su nivel más alto de los últimos tres meses, según la Universidad de Michigan.

La noticia no logró calar en el parqué neoyorquino, donde el principal perdedor de la jornada fue el sector financiero, que se dejó en su conjunto el 1,33 % arrastrado por las bajadas de Bank of America (-2,21 %), JPMorgan Chase (-2,13 %), Citigroup (-2,1 %), Morgan Stanley (-1,55 %), Wells Fargo (-1,06 %) y Goldman Sachs (-0,9 %), entre otras.

Tampoco fue un buen día para el sector tecnológico, que cayó el 1,23 % ante el desplome del fabricante de procesadores gráficos Nvidia (-10,93 %), que no colmó las expectativas de los inversores, y el descenso del 3,61 % de Yahoo, que está inmersa en una batalla con la firma china de comercio electrónico Alibaba, de la que controla más del 40 %.

Con ese tono bajista esperan los inversores a la semana que viene, cuando se conocerán los resultados de Home Depot, Wal-Mart, Dell y HP, entre otras, y The Conference Board difundirá su índice de tendencia futura de la economía de Estados Unidos, entre otros datos.