Altos funcionarios presidenciales de EE.UU. se reunieron hoy con una delegación rebelde libia, encabezada por su responsable de Exteriores, Mahmud Yibril, con la que abordaron cómo aportar "apoyo adicional" a su causa.

Según un comunicado de la Casa Blanca, en el encuentro el consejero de Seguridad Nacional, Tom Donilon, subrayó que el Consejo Nacional de Transición libio, el organismo que agrupa a los insurgentes, es un "interlocutor creíble y legítimo del pueblo libio".

Asimismo, Donilon insistió en que el líder libio, Muamar el Gadafi, "ha perdido su legitimidad para gobernar" y debe abandonar el poder de inmediato.

Antes del encuentro, los rebeldes habían expresado su intención de pedir a la Casa Blanca apoyo económico y reconocimiento diplomático para su causa.

Según el comunicado de la Casa Blanca, Donilon y Yibril abordaron "cómo EE.UU. y la coalición puede aportar apoyo adicional al Consejo de Transición".

También, el alto funcionario "aplaudió el compromiso del Consejo con una transición política incluyente y un futuro democrático para Libia".

El encuentro se produjo pocas horas después de que el presidente de EE.UU., Barack Obama, se reuniera esta mañana, a puerta cerrada, con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, con quien abordó la situación en el país norteafricano.

La OTAN tomó el relevo de EE.UU. en el mando de las operaciones para hacer cumplir la zona de exclusión aérea sobre Libia, impuesta para impedir los ataques del régimen de Gadafi contra los rebeldes.

Según informó la Casa Blanca, Obama y Rasmussen "se mostraron de acuerdo en que las operaciones de la OTAN han salvado vidas y en tanto el régimen de Gadafi continúe atacando a su población, la OTAN mantendrá su misión para proteger a los civiles".

Precisamente hoy se informó que al menos 16 civiles murieron en un ataque de la OTAN en el enclave petrolífero de Brega, en el este de Libia y en torno al que se encuentra situada la línea del frente oriental desde hace más de un mes y medio.

Según los dos canales estatales del régimen libio, que citaron a una fuente militar no identificada, el ataque de la Alianza se produjo en la noche del jueves al viernes y causó al menos 40 heridos.

Antes de acudir a la Casa Blanca, Yibril publicó hoy un artículo de opinión en el diario The New York Times en el que pidió el reconocimiento del Consejo como el órgano representante del pueblo libio.

"Pedimos a EE.UU. que se sume a Francia, Gambia, Italia y Qatar y reconozca al Consejo como el único representante legítimo del pueblo libio hasta que se puedan celebrar elecciones libres", indicó el líder rebelde.

El reconocimiento diplomático, apuntó, "aislaría aún más al régimen de Gadafi en Trípoli, aumentaría la moral de la oposición y mejoraría el acceso a la ayuda humanitaria y diplomática".

Y en declaraciones a la prensa antes del encuentro, el dirigente rebelde apuntó: "lo que necesitamos es que la gente entienda nuestra causa y nos ayude a conseguir nuestros derechos legítimos".

Yibril solicitó también asistencia económica, al advertir que la falta de fondos puede perjudicar seriamente su causa.

En este sentido, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó que se está trabajando con el Congreso para modificar las leyes actuales, de modo que se pueda ceder a los rebeldes los activos del régimen incautados tras la imposición de sanciones, que en EE.UU. rondan los 30.000 millones de dólares.

Al tiempo que la Casa Blanca trata de tender puentes hacia los rebeldes libios para conocerlos mejor, tras partir de una casi completa ignorancia en febrero cuando comenzó el levantamiento popular, el líder libio mantiene su desafío frente a las operaciones de la OTAN.

"Estoy en un lugar donde no podéis encontrarme", afirmó hoy en una alocución radial distribuida por los medios libios, después de que circulara el rumor de que había quedado herido, o incluso muerto, en un ataque de los aviones aliados.