La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey realizó hoy pruebas con agua en uno de los dos estanques artificiales que ocuparán exactamente la planta de las desaparecidas Torres Gemelas de Nueva York, según explicó a Efe un portavoz de esa entidad.

Los operarios que trabajan en la "zona cero" se agruparon hoy para contemplar las grandes cataratas artificiales que albergan estos estanques, que está previsto que estén terminados para septiembre de este mismo año, cuando se cumple el décimo aniversario de los atentados que costaron la vida a casi 3.000 personas.

Las cataratas, de 14 metros y hacia el interior de la tierra, forman parte de un espacio de homenaje a las víctimas incluido en el complejo One World Trade Center, que se está construyendo en el espacio que dejaron las torres en el centro financiero de Nueva York.

Esta construcción ha experimentado varios retrasos y problemas, entre ellos un rediseño de la torre principal por problemas con el material escogido.

Además, en febrero pasado se conoció que el intercambiador de transportes diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava costará 180 millones de dólares más de lo previsto por la necesidad de utilizar más acero y proteger así a la estación de un posible ataque.