China invertirá este año 23 millones de dólares (16,2 millones de euros) en seguridad nuclear y control de la radiación con el fin de garantizar la fiabilidad del sector tras la crisis de la central japonesa de Fukushima.

El Ministerio de Protección Ambiental señaló en su informe presupuestario para 2011, publicado hoy en su página web, que destinará un total de 295 millones de dólares (209 millones de euros) a la cartera, de los que 172 millones serán para 61 proyectos de protección ambiental.

El paquete de 23 millones citado incluirá el control de la seguridad en radiación nuclear, la radiación electromagnética en las plantas clave y apoyo técnico para la supervisión de instalaciones civiles.

Otros 7,6 millones de dólares se destinarán a evaluar la tecnología de seguridad nuclear, según el documento.

Ambas partidas no existían en el presupuesto de 2010, mientras que el actual se publica después de que tras producirse la crisis en la central nuclear japonesa de Fukushima como consecuencia del terremoto del 11 de marzo, Pekín decidiera revisar su ambicioso plan de expansión nuclear para evitar accidentes similares.

Así lo explicó esta semana Chen Da, miembro de la Academia China de Ciencias que ha participado en la inspección de las centrales chinas, quien señaló que la aprobación de nuevos reactores había quedado suspendida como consecuencia de la crisis nipona y hasta que se publiquen nuevos estándares de seguridad.

China cuenta con 13 reactores nucleares en activo, que suponen un 0,8 del consumo energético chino, y otros 28 en construcción; además, Pekín planea construir 20 adicionales durante la próxima década con el fin de alcanzar el objetivo de capacidad de 70 millones de kilovatios en 2020.

Estados Unidos cuenta en la actualidad con 104 reactores.

Con este plan, China espera aumentar su consumo nuclear desde el actual 0,8 por ciento hasta un 22 o 24 por ciento en 2050, ya que un 70 por ciento proviene del carbón y en segundo lugar del petróleo, dos combustibles altamente contaminantes.

El nuevo presupuesto para seguridad nuclear de China, uno de los mayores consumidores de energía con un 18 por ciento del total mundial, se publica después de que las autoridades de electricidad de Pekín anunciaran un nuevo periodo de escasez con la llegada del verano.