Numerosos dolientes juraron vengarse e hicieron disparos en un cementerio en Trípoli, el sábado, al sepultar a nueve hombres, descritos como clérigos musulmanes y médicos, quienes murieron en un ataque atribuido a la OTAN en el oriente de Libia, una zona controlada principalmente por los rebeldes.

El gobierno libio explicó por qué los hombres habían viajado de la capital al frente oriental, pero un clérigo en el funeral, quien dijo haber atestiguado el ataque en la ciudad de Brega, dio una versión distinta.

Y el gobierno, aparentemente con la esperanza de convertir el funeral en una muestra de apoyo al líder Moamar Gadafi, anunció el momento y el lugar en que éste se realizaría, mediante la televisión estatal y en mensajes de texto a teléfonos móviles. Sin embargo, sólo se presentaron unos cientos de personas, de los que unas cuantas parecían familiares o amigas de los fallecidos. Por lo menos una decena de los asistentes eran soldados.

En un hecho que puso de manifiesto el aparente nerviosismo de los funcionarios del régimen, un mensaje de texto del gobierno, transmitido el domingo por la madrugada, pedía a los libios no creer a "los canales mentirosos de noticias, ni en rumores o instigaciones al conflicto y a la destrucción".

El mensaje de texto se transmitió después de alrededor de una hora de disparos esporádicos. El ruido de los fusiles de alto calibre provenía de tres direcciones distintas alrededor del hotel donde deben permanecer los reporteros en Trípoli. Un vocero del gobierno, Ibrahim Uthman, dijo que se trató de fuego antiaéreo, que apuntaba a aviones de la OTAN, los cuales realizaban vuelos rasantes.

La OTAN ha intensificado los ataques contra las fuerzas de Gadafi en varias zonas de Libia, en un intento por debilitar la represión contra un levantamiento. El gobierno libio ha tratado de refutar el mensaje de la OTAN, según el cual, el objetivo principal de la misión es proteger a los civiles.

El sonido de otro aparente ataque de la OTAN se escuchó en Trípoli, el sábado por la noche. La televisión estatal libia informó que esos disparos se dirigieron a un sitio en la base militar de Bab al-Aziziya, donde se ubica la residencia de Gadafi.

Una funcionaria de la OTAN en Nápoles dijo que los aviones atacaron un sitio de comando y control militar, y añadió que estaba "al tanto de los reportes" de muertos civiles en el ataque en Brega.

"No podemos verificar eso de manera independiente", señaló.

En Atenas, el enviado especial de Naciones Unidas en Libia dijo que tenía previsto viajar el domingo a Trípoli a bordo de un avión de la fuerza aérea griega. Sería su séptimo viaje al país norafricano en un intento por poner fin a las hostilidades y buscar una solución política para la crisis.

El enviado, Abdeliá Al-Jatib, quien fue canciller jordano, se reunió el sábado con el ministro griego de asuntos exteriores, Dimitris DRoutsas, y con el primer ministro George Papandreou.

Mussa Ibrahim, vocero del gobierno libio, dijo que los hombres muertos el viernes por la mañana eran clérigos que se congregaban en la ciudad portuaria de Brega, a fin de orar por la paz. Durante el conflicto de tres meses, ambas partes se han disputado intensamente Brega, un centro de producción petrolera.

Ibrahim dijo que decenas de clérigos esperaban dirigirse a la parte oriental de Libia, controlada por los rebeldes, en busca de poner fin a la guerra. Tanto Ibrahim como otros voceros del gobierno dijeron que hubo 11 muertos. Añadió que 50 personas resultaron lesionadas, de las que cinco se encontraban en estado crítico.

Un clérigo que se identificó como testigo dio una versión diferente, y dijo que los muertos fueron nueve. Señaló que se trataba de un grupo de 16 hombres enviados por el departamento de asuntos islámicos del país a Brega, para demostrar que la ciudad portuaria estaba bajo control de las fuerzas de Gadafi, como un acto de desafío.

"Queríamos mostrar que Brega no estaba en manos de los rebeldes", dijo el clérigo. "Queríamos demostrarlo orando en la mezquita el viernes. Pero no lo logramos, mis amigos perecieron en el ataque", añadió el clérigo en el funeral en el cementerio de Shat al-Hanshir, el principal de Trípoli.