Unos 15.000 hondureños han sido deportados de Estados Unidos y México en lo que va de 2011, informó hoy una fuente humanitaria en Tegucigalpa.

La portavoz del no gubernamental Centro de Atención al Migrante, Aracely Romero, dijo a periodistas que del total de deportados, unos 8.000 llegaron por vía aérea procedentes de Estados Unidos, mientras que los 7.000 restantes ingresaron desde México por tierra.

Según Romero, el 90 por ciento de los deportados son hombres y el 10 por ciento restante, mujeres que abandonaron el país en busca de una oportunidad de trabajo en EE.UU.

La edad de los hondureños que viajan en busca del "sueño americano" oscila entre los 18 y 32 años, subrayó Romero, al señalar que se trata de gente joven que si tuviera empleo en el país representaría una importante fuerza productiva.

Las matanzas en México de latinoamericanos, muchos de ellos hondureños, por parte de bandas criminales no ha frenado a los inmigrantes en su propósito de buscar mejores condiciones de vida en Estados Unidos.

En ese peligro que representa viajar de manera ilegal a EE.UU., acotó Romero, los inmigrantes deciden qué pesa más: su vida o los dólares que pueden ganar o no en el país del norte.

Según fuentes oficiales en Tegucigalpa, en 2010 fueron deportados de Estados Unidos y México unos 46.000 hondureños.