El ministro del Interior Germán Vargas Lleras sugirió el viernes aumentar la presencia de la fuerza pública en la frontera con Venezuela debido a la presencia de grupos guerrilleros y la salida de drogas.

El ministro no indicó de cuánto debería ser ese aumento en la frontera colombo-venezolana, de al menos 2.200 kilómetros de extensión y frecuente escenario de actividades como el contrabando de combustibles, extorsión y paso de los insurgentes de un país a otro.

El ministro habló desde la localidad de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, a unos 470 kilómetros al noreste de Bogotá, en la frontera con Venezuela.

"Esta región sigue siendo muy conflictiva. Hay una gran presencia de la FARC y del ELN...Es un sitio de Colombia donde hay que colocar mayor atención, además tenemos el problema fronterizo", dijo Vargas citado en un comunicado de la cartera del interior divulgado en su página de internet.

Vargas Lleras "explicó que desde hace varios meses en este departamento se suspendió la aspersión aérea (de cultivos ilegales) y afirmó que la frontera con Venezuela es puente para sacar la cocaína", agregó el Ministerio en su comunicado.

"Se requiere multiplicar el número de hombres para ejercer un mayor control territorial, no sólo para erradicar nuevamente las hectáreas sembradas (de hoja de coca, que es materia prima de la cocaína), sino adicionalmente porque se planean adelantar grandes inversiones, la construcción de un segundo oleoducto y darle protección también a los proyectos productivos", dijo el ministro.

Las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) suelen cruzar la frontera para evadir, por ejemplo, una persecución de la fuerza pública colombiana.

El gobierno venezolano y el de Bogotá, que reanudaron relaciones diplomáticas en agosto de 2010 tras un mes de ruptura luego de más de dos años de tensiones políticas, han convenido luchar de manera conjunta contra fenómenos de la criminalidad como el narcotráfico.

Autoridades en Washington critican que Venezuela no hace lo suficiente para contrarestar la salida de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos. Pero el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez asegura que los decomisos hechos en su gestión son los más altos en años.

A inicios de este año, la oficina antidrogas venezolana dijo que en 2010 fueron decomisadas 27 toneladas de cocaína, poco por debajo de las 31 toneladas de esa misma droga que se incautaron la policía y militares venezolanos del 2009.