A los mexicanos Gerardo Naranjo, director, y Stephanie Sigman, protagonista de la nueva película "Miss Bala," les encantaría hacer una comedia romántica, llena de flores y buenos sentimientos.

Pero la dura realidad del México contemporáneo se lo impide.

"Siempre estamos con los sueños de irnos a hacer películas a Estados Unidos algún día, pero antes de irnos, sentíamos que teníamos que hacer algo aquí (en México)," explicó Naranjo en una rueda de prensa en el Festival de Cine de Cannes, donde "Miss Bala" fue proyectada el viernes.

"No quiero sacar los violines, o sonar como Miss Sinaloa," bromeó, "pero lo considero un deber."

"Miss Bala" es la historia de una pretendienta a un concurso de belleza que por una combinación de mala suerte y la indiferencia, corrupción y maldad de casi todos los que la rodean es tomada presa por una banda de narcotraficantes.

La joven trata de huir, pero una y otra vez los bandidos, los agentes antidroga de la DEA estadounidense y hasta los policías la devuelven a su secuestrador.

Sigman, una joven actriz de telenovelas, interpreta magistralmente el rol de la participante en el concurso de "Miss Bala", un juego de palabras del título.

La idea del guión fue inspirada del caso verdadero de Laura Zúñiga, que fue Miss Sinaloa quien fue detenida en 2008 junto a unos narcotraficantes en un camión lleno de armas y municiones.

Naranjo dijo que al desarrollar el guión, le preocupaba mucho que la película pudiera ser interpretada como una celebración de la violencia.

"A diferencia del cine holywoodense, donde es un placer estar viendo las balaceras, estas son patéticas y dolorosas," dijo Naranjo.

"También como alternativa al cine holywoodense, donde ves al 'Terminator' matando a miles pero no ves las consecuencias, intentábamos fijarnos en los balazos, en lo que queda después de los balazos," agregó el cineasta chilango.

Uno de las aspectos más aterradoras del rodaje — que se llevó al cabo en las ciudades de Tijuana y Aguascalientes — fue comprobar hasta qué punto los norteños están acostumbrados a la violencia, dijo Naranjo: cuando uno de los personajes caminaba por las calles armado de una ametralladora, ninguno de los transeúntes — que ignoraban que se trataba de un rodaje — dijo nada, según Naranjo.

"Yo pienso que las películas son espejos y forman mentes," dijo. "Yo siento que los mexicanos tenemos tal crisis de identidad y de cultura porque nuestros espejos son las telenovelas, son cierto tipo de entretenimiento que nos pudre la cabeza.

"Lo que yo ofrezco no es una verdad, sino otro espejo, una alternativa," dijo Naranjo. "Ojalá haya muchos otros".

El filme será exhibida en México en septiembre, y también en Estados Unidops, pero sin fecha determinada aún.

La película — el quinto largometraje de Naranjo — está en la sección "Un Certain Regard," (Una Cierta Mirada), que exhibe películas de directores menos conocidos. Otras dos películas latinas, una chilena y una brasileña, están entre las 19 ofertas de esa sección.

El Festival de Cannes, que arrancó el miércoles, concluye el día 22 de mayo.

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En Internet:

http://www.festival-cannes.com/