Un crecimiento mayor al previsto en Alemania y una recuperación sorpresiva en Grecia contribuyeron a un inicio económicamente positivo en 2011 para la eurozona, cuya expansión duplicó la de Estados Unidos a pesar de los temores constantes en torno a la deuda.

La eurozona — conformada por 17 naciones — tuvo un crecimiento económico de 0,8% en el primer trimestre del año, dijo el viernes Eurostat, la oficina de estadísticas de la Unión Europea.

La cifra rebasó en más del doble el 0,3% registrado en el trimestre previo, superó el 0,6% que habían pronosticado los analistas y duplicó el de Estados Unidos.

"La eurozona, por lo tanto, supera de momento y de manera considerable el desempeño de todas las demás economías desarrolladas importantes", dijo Chris Williamson, economista jefe de la firma Markit.

Las cifras alientan el pronóstico de que el Banco Central Europeo volverá posiblemente a aumentar en julio las tasas de interés, después de que lo hiciera en abril por primera vez en tres años, aunque deberá cuidar el control de la inflación en la eurozona.

En la comparativa interanual, la eurozona tuvo un crecimiento económico de 2,5%, que coincidió más o menos con el promedio previsto por diversos sectores a largo plazo.

Sin que fuera una sorpresa y debido a su magnitud, Alemania fue la razón principal del crecimiento veloz de la eurozona.

El crecimiento de Alemania de 1,5% en el trimestre significa que la economía más grande de la UE ha compensado todo su PIB perdido durante la recesión.

La economía alemana registró un equilibrio saludable entre las exportaciones y el consumo interno.

"Alemania es el motor del crecimiento entre los países industriales, y no sólo en Europa", dijo el ministro de Economía de ese país, Philipp Roesler.