En un acto que calificó de "bastante histórico", el gobernador de Georgia, Nathan Deal, sancionó el viernes una ley que reprime la inmigración ilegal al incrementar los poderes de la policía y obligar a muchos empleadores a verificar el estatus de los trabajadores que contratan.

El gobierno de México lamentó la promulgación de la ley y consideró que su entrada en vigor "afecta potencialmente los derechos humanos y civiles de los mexicanos que habitan o visitan esa entidad".

La nueva ley — que fue objeto de debates encendidos en la legislatura — tiene algunas similitudes con las normas aprobadas el año pasado en Arizona y este año en Utah. La justicia federal ha bloqueado la puesta en vigencia parcial o total de estas leyes, y los opositores en Georgia dijeron que apelarán para que suceda lo mismo con aquélla.

La ley autoriza a la policía a verificar la situación migratoria de ciertos sospechosos y detenerlos si se encuentran ilegalmente en el país. Aplica penas a quienes dan transporte o refugio a inmigrantes ilegales a sabiendas y convierte en delito la presentación de documentos o información falsos al solicitar empleo.

La mayoría de los artículos de la ley deben entrar en vigencia el 1 de julio. Las empresas con más de 10 empleados tendrán plazo hasta julio de 2013 para acceder a una base de datos federal llamada E-Verify, que permite verificar el estatus migratorio de los contratados nuevos.

Los adversarios de la medida dicen que conducirá a las detenciones sobre bases étnicas o raciales y perjudicará la economía del estado, en tanto sus partidarios sostienen que los inmigrantes ilegales son una carga excesiva para los recursos estatales.

En un comunicado de su cancillería, el gobierno mexicano señaló que realiza un análisis jurídico para determinar acciones en apoyo de los mexicanos que podrían verse afectados.

"Los legisladores que votaron a favor del texto y el Ejecutivo estatal, ignoraron las numerosas contribuciones de la comunidad inmigrante a la economía y la sociedad de ese estado, así como la importancia que México tiene como tercer mercado para sus exportaciones", señaló.

Añadió que la norma "es contraria a los principios de corresponsabilidad, confianza y el respeto mutuo" con que México y Estados Unidos han determinado afrontar los retos compartidos.

Estados Unidos es el país donde vive el mayor número de mexicanos radicados en el exterior, con más de 11,8 millones.