Un fondo global que combate tres enfermedades mortales dijo el viernes que publicará información detallada sobre el dinero que perdió por corrupción y desgobierno, pero no divulgará otra información solicitada por sus detractores.

La junta directiva del Fondo Global de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y el Paludismo, dotado de 22.000 millones de dólares, se reunió esta semana para abordar las repercusiones entre los grandes donantes de una revelación de The Associated Press acerca de que la auditoría interna del organismo había descubierto pérdidas por decenas de millones de dólares.

La junta resolvió publicar una cuenta detallada de las pérdidas y del dinero recuperado para tratar de distinguir entre el fraude y las falencias contables.

Sin embargo, no divulgará otros detalles de las investigaciones y auditorías internas que permitirían determinar qué proporción del fondo investigado se perdió por corrupción o qué porcentaje de los gastos generales del fondo constituyen derroche.

"Existe el peligro de que las cifras más negativas se utilicen para crear una imagen engañosa y sensacionalista que exageraría la magnitud del problema y causaría un daño significativo a la reputación del Fondo Global", dijo la junta, "o que las cifras más positivas se utilicen para restar importancia a la gravedad de los problemas que enfrentamos".

En enero, la AP informó que el fondo perdía decenas de millones de dólares debido a los malos manejos y la corrupción. Alemania, la Comisión Europea y Dinamarca están reteniendo fondos prometidos por valor de 315 millones de euros (457 millones de dólares) mientras se estudian los controles internos de la organización.

El fondo tampoco difundirá una tabla interna obtenida por la AP, la cual muestra que en 12 países donde auditorías internas revisaron gastos por valor de casi 576 millones de dólares, se perdió en promedio un 8% por fraude o gastos no autorizados o indebidamente documentados.

El fondo ha entregado a la AP documentos que revelan pérdidas por casi 53 millones de dólares en total. El inspector general John Parsons dijo que su oficina ha identificado mayores pérdidas, pero no divulgará los detalles.

El doctor Christoph Benn, gerente de relaciones exteriores del fondo, dijo a la AP que la proporción de dinero malgastado de los 13.000 millones de dólares repartidos sin duda es mucho más baja de lo que sugiere la cifra de 8%, porque los auditores investigaron los subsidios de mayor riesgo.

Parsons temía que la junta impusiera nuevas restricciones a sus investigaciones y divulgación de los problemas que descubre. Pero después que la AP informara sobre esa posibilidad, la junta hizo todo lo contrario: afirmó en un comunicado su apego a "los patrones más elevados de transparencia y responsabilidad".

La junta creó un panel externo, encabezado por el ex presidente de Botsuana, Festus Mogae, y el ex secretario de Salud estadounidense Michael Leavitt, para que lo ayude a hallar una mejor manera de reportar las pérdidas, con el fin de dar tranquilidad a los donantes europeos y los republicanos escépticos en el Congreso en Washington.

Las medidas tomadas por el Fondo Global repercutirán en los programas de desarrollo en todas partes. El fondo ha perseguido el mal manejo de dinero con mayor agresividad que los demás y ha sido más transparente a la hora de reportar las conclusiones, con lo cual resulta difícil comparar sus pérdidas con las de otras agencias.