Las empresas españolas en Argentina renovaron hoy su compromiso inversor en este país suramericano, donde emplean a 300.000 personas y en los últimos 17 años han realizado inversiones por 60.000 millones de dólares.

"Estas empresas tienen compromiso con Argentina y vocación por el país", aseguró el presidente de la Cámara Española de Comercio de la República Argentina, Guillermo Ambroggi.

Al celebrarse la asamblea anual de la cámara, que reúne a unos 800 socios, Ambroggi recordó que las empresas son "creadoras de crecimiento y actoras de innovación tecnológicas, requisito indispensable para el desarrollo de los pueblos".

"Para ello, es siempre necesario hacerlo en un espacio de certidumbre, de previsibilidad, en la que la empresa pueda organizar su actividad y proyectar sus planes de desarrollo y de negocio con el respeto de la ley, en un marco de promoción de la iniciativa privada y de aliento a la inversión", indicó.

Por su parte, el embajador de España en Buenos Aires, Rafael Estrella, subrayó que, cuando muchas empresas huían de Argentina durante la crisis de 2001-2002, las compañías españolas optaron por quedarse y apostaron por el futuro del país.

"Nuestro compromiso y nuestra apuesta sigue en pie y formamos parte del presente y del futuro de Argentina", aseguró.

Estrella sostuvo que el futuro de la relación entre Argentina y España va a ser "mucho más sólido" a través de la integración y, en este sentido, destacó el relanzamiento el pasado año de las negociaciones para un acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).

"Creo que esto, en un mediano plazo, tiene el germen para una de las ambiciones que tienen muchas empresas y es un marco estable, previsible, donde podamos relacionados por toda una estructura que tiene como modelo la integración regional, la cooperación política y la libre circulación mercancías y de servicios", dijo.

A corto plazo, reconoció el diplomático, "el reto está en España con la crisis que está padeciendo y de la que está saliendo".

Argentina, añadió, también tiene un reto "con los desajustes que produce un proceso tan acelerado de salida de un crisis tan intensa y profunda como la que vivió".

"Hay dificultades y algunas de ellas se van a superar el día que tengamos un acuerdo UE-Mercosur, con el que se habrá acabado cualquier historia de limitaciones -salvo las que estén acordadas- a un flujo normal de mercancías", dijo Estrella.

Argentina ha incrementado en los últimos meses la aplicación de licencias no automáticas para el ingreso de varios productos a su mercado, una medida que ha alegado busca proteger su industria pero que le ha valido fuertes críticas de exportadores de países como Brasil, Uruguay y de la UE.

"Hay restricciones que afectan y que dañan a la previsibilidad y hacen que quizá que algunas inversiones que podrían estar viniendo al país, que tiene necesidad de desarrollo de infraestructura, no las esté atrayendo como sí las están atrayendo otros países", consideró Estrella.

El embajador reconoció que las polémicas medidas comerciales adoptadas por Argentina "son transitorias" y "hacen daño", pero aseguró que "no deterioran profundamente la relación" bilateral.