Un retrato de Elizabeth Taylor creado por Andy Warhol se vendió hoy en Nueva York en 26,96 millones de dólares, en una subasta en la que "Third Eye", otra de sus obras elaborada en colaboración con Jean-Michel Basquiat, superó todos los pronósticos y se adjudicó por más del doble de lo calculado.

Cuando aún no se han cumplido dos meses de la muerte del icono de Hollywood, y tan sólo un día después de que otro retrato del padre del pop art se vendiera por 38,4 millones de dólares (para batir así el récord para uno de sus autorretratos), no era de extrañar que triunfara la combinación Taylor-Warhol que la casa Phillips de Pury & Company proponía para hoy.

Sin embargo, la cifra finalmente pagada por "Liz ·5" por un comprador presente en la sala neoyorquina -y que se hizo con muchas otras piezas de Warhol (1928-1987)- quedó algo por debajo de las altas expectativas que se habían creado, después de que la firma valorara el retrato en hasta 30 millones de dólares.

"Liz ·5", realizado en 1963 y cuando la actriz -que falleció el pasado 23 de marzo en Los Ángeles- apenas había cumplido los 31 años, "es una joya, es Warhol en su mejor momento", según el director de arte contemporáneo de la firma, Michael McGinnis, quien calificó la obra de "un clásico" que refleja "tal como era ella cuando Warhol lo pintó hace casi 50 años".

Esta pintura, dijo, "tiene todo lo que querría cualquier gran coleccionista de arte de los siglos XX y XXI", pues aúna constantes de la obra de Warhol como "el bienestar, el sexo, los escándalos, la muerte y Hollywood".

El retrato, que era propiedad de la fallecida coleccionista Ileana Sonnabend, empezó a ofrecerse a 18 millones y tras tan sólo unos segundos de puja y únicamente seis ofertas, se terminó adjudicando por 24 millones de dólares, una cifra que, con las correspondientes comisiones, se eleva a 26.962.500 dólares.

Aunque éste era el principal atractivo de la velada, la casa también se había reservado para su puja de arte contemporáneo -que continuará el viernes con otras piezas menores- obras tan icónicas como el mismísimo "LOVE", una escultura de 243 x 243 centímetros de Robert Indiana con las letras de esa palabra.

Esta popular obra, que hasta ha sido objeto de una edición de sellos en EE.UU. y está replicada en decenas de ciudades de todo el mundo, entre ellas en la Sexta Avenida de Manhattan, fue vendida por 1,31 millones de dólares.

"Still life with Mirror", una obra que según la casa de subastas ejemplifica la "incomparable aportación de Roy Lichtenstein a las artes visuales", se colocó por 6,57 millones, y "Abstraktes Bild", de Gerhard Richter, alcanzó los 4,11 millones.

La obra "Crashed (Wayward Nurse)", de Richard Prince, fue adquirida por 4,56 millones; mientras que tanto la composición de Glenn Brown "Filth" como "Inferno", de Ed Ruscha, superaron las previsiones al alcanzar los 2,54 y 2,21 millones, respectivamente.

Obras de Lisa Yuskavage, Thomas Schütte, David Hockney, Georgia O'Keeffe, Joan Mitchell, Ellsworth Kelly y Damien Hirst también superaron el millón de dólares en una velada de subastas neoyorquinas que, sin embargo, volvió a ser hoy de Warhol, cuya obra "Flowers" se vendió por 8,14 millones.

Su "Third Eye", elaborado junto a Basquiat, se adjudicó por 7,02 millones y fue una de las grandes sorpresas de la noche al venderse por más del doble de lo previsto (entre 2 y 3 millones), al tiempo que su "Mao 10" fue comprado por 4 millones y su "Witch", por 2,65 millones.

Entre las piezas que quedaron sin vender destacan por las altas expectativas que se tenían un Mark Rothko, "Untitled (Red and Orange on Salmon)", que estaba valorado entre 3 y 4 millones, y "Untitled (Lung)", de Basquiat, con un precio estimado de entre 3,5 y 4,5 millones.