El gerente general de los Cachorros, Jim Hendry, le restó importancia al escándalo provocado por el abrazo que compartió con el astro de los Cardenales, Albert Pujols, el martes antes del inicio de una serie entre los enconados rivales de la División Central de la Liga Nacional.

Pujols, el estelar inicialista dominicano de San Luis, podría ser la joya de la agencia libre después de la temporada. Hendry dijo que el abrazo no tuvo nada que ver con negocios y que ambos simplemente hablaron de sus familias.

"Tengo una buena relación con Albert", dijo Hendry. "La tendríamos aunque no fuese el mejor jugador del mundo. Les dije en la pretemporada que no lo iba a tratar distinto de lo que lo he tratado en los últimos ocho o nueve años. Es un gran tipo y un gran jugador".

Pujols le dijo al diario St. Louis Post Dispatch que se armó mucho revuelo por una tontería, que se trató sólo de un saludo entre dos personas que se respetan.

"El está del otro lado, yo estoy de nuestro lado. Creo que es algo ridículo", declaró el dominicano.

El inicialista de los Cachorros, Carlos Peña, tiene un contrato por un año y 10 millones de dólares, y Chicago ha sido mencionado como uno de los equipos que estarían interesados en contratar a Pujols si el toletero se convierte en agente libre.