Los disturbios y huelgas que remecen Egipto desde la caída del presidente Hosni Mubarak le han costado al país 3.500 millones de dólares, dijo el jueves el ministro de finanzas Samir Radwan.

Añadió que 2.200 millones correspondían a pérdidas del sector turístico y el resto a costos para el tesoro.

Las protestas que comenzaron el 25 de enero trastornaron la economía egipcia. Los pronósticos de crecimiento del PIB se han reducido a la mitad, lo mismo que las proyecciones de inversiones extranjeras, para el ejercicio 2011. A esto se suma el aumento de la inflación, que resta valor a los salarios y provoca reclamos de aumentos por parte de los trabajadores.