Amnistía Internacional (AI) advirtió que frente a las violaciones a derechos humanos en 2010 , "la impunidad fue la norma" en México, un país donde se registraron miles de asesinatos por grupos criminales y denuncias de desapariciones forzadas y tortura a manos de fuerzas federales.

En un informe anual sobre la situación de derechos humanos en el mundo, la organización internacional señaló que a la par del registro de secuestros y asesinatos por bandas criminales, hubo casos en los que fuerzas policiales y militares desplegadas para combatir a la delincuencia organizada "fueron responsables de violaciones graves de derechos humanos".

Afirmó que en 2010 persistieron "serias deficiencias en el sistema judicial y en los mecanismos de supervisión".

Diversas zonas de México, un país con cerca de 112,3 millones de habitantes, han padecido en los últimos años un incremento de la violencia atribuida a grupos del narcotráfico y del crimen organizado a pesar de un despliegue de miles de soldados y agentes federales.

AI recordó que sólo en 2010 hubo más de 15.000 muertes violentas relacionadas con bandas criminales, y aunque muchos de los asesinatos fueron resultado de luchas entre grupos de la delincuencia organizada, también hubo bajas de al menos 50 soldados y 600 policías, además de un número no determinado de civiles.

Destacó el caso de Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos considerada la localidad más afectada por la violencia, donde en 2010 hubo cerca de 3.000 asesinatos, algunos de ellos en ataques colectivos a jóvenes.

En general, añadió la organización, "rada vez se enjuició a los responsables de estas muertes".

El gobierno mexicano ha señalado que desde diciembre de 2006, cuando se lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas, han sido asesinadas más de 34.600 personas. El año 2010 ha sido el más violento.

El reporte señaló que hubo nuevos informes sobre violaciones como desapariciones forzadas, torturas y detenciones arbitrarias a manos de policías y militares.

Refirió, por ejemplo, la muerte de dos estudiantes universitarios en la ciudad norteña de Monterrey en marzo, cuando militares abrieron fuego contra presuntos criminales. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH) señaló que soldados colocaron armas a los jóvenes para intentar inculparlos.

También recordó que en abril, el ejército mató a hermanos de 5 y 9 años, cuando viajaban en un vehículo con su familia en el estado norteño de Tamaulipas. Entonces, la misma CNDH acusó al ejército de alterar la escena del crimen para evitar su responsabilidad.

"Durante el año no se supo de ningún militar en activo condenado por violaciones de derechos humanos", señaló.

AI añadió que "la violencia se extendió a nuevas regiones del país".

Resaltó los delitos de los que fueron víctimas los migrantes que intentaron en 2010 cruzar hacia Estados Unidos, y un ejemplo fue el asesinato de 72 indocumentados en agosto de 2010, en hechos atribuidos al cartel de las drogas de Los Zetas.

Los crímenes contra migrantes, incluidos secuestros, "se cometieron a menudo con el conocimiento, la complicidad o la aquiescencia de la policía federal, la estatal o la municipal".

Amnistía advirtió que continuaron el año pasado las amenazas y ataques contra periodistas, en particular del crimen organizado. La organización dijo que registro en 2010 el homicidio de al menos seis periodistas.