Un conglomerado azucarero invirtió una suma no divulgada en la Editorial Nuevo Amanecer, que publica El Nuevo Diario, con lo que garantizó la estabilidad financiera del matutino.

El Grupo Pellas, dueño del ingenio San Antonio y de la fábrica de ron Flor de Caña, informó en un escueto comunicado que el diario "mantendrá su línea editorial independiente por Nicaragua, con pluralismo, transparencia, y profesionalismo con el objetivo de seguir profundizando el progreso de la patria".

El grupo dijo que hace aproximadamente dos años iniciaron conversaciones con la familia Chamorro, dueña del rotativo, con el propósito de adquirir una participación accionaria en la empresa. No dio mayores detalles.

La inversión se anunció al día siguiente de que un juez ordenó embargar bienes del diario atendiendo una demanda por 250.000 dólares puesta por un grupo de periodistas y fotógrafos que reclaman prestaciones laborales.

Francisco Chamorro, director del diario, confirmó la información pero se abstuvo de revelar el monto de la operación.

El Nuevo Diario ha mantenido una posición crítica al gobierno del presidente Daniel Ortega y parte de sus problemas económicos se derivan de la decisión del gobierno de cesar toda la pauta publicitaria en esa publicación desde el 2007, cuando Daniel Ortega llegó a la presidencia.

El diario fue fundado un año después del triunfo de la revolución sandinista de 1979 con un aporte mayoritario de la familia Chamorro (62, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (13%) y el resto aportado por antiguos empleados del diario La Prensa.

El diario tiene actualmente un tiraje de 35.000 números y 43.000 visitas en su página web.