El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó hoy de que aumenta el fantasma de "una generación perdida" en España por el elevado desempleo entre la gente joven.

En sus últimas perspectivas económicas sobre Europa, presentadas hoy en Fráncfort, el FMI calificó de "caso extremo" el nivel de desempleo juvenil en España.

"En casos extremos como en España, casi uno de cada dos trabajadores jóvenes no tiene empleo", con lo que aumenta el fantasma de una 'generación pérdida'"

El FMI explica que el desempleo "aumentó notablemente en países como España e Irlanda, donde se contrajo severamente la actividad en el sector de la construcción después de que explotara la burbuja inmobiliaria y dejara sin empleo a muchos trabajadores con baja cualificación."

Además, los trabajadores con contratos temporales soportaron la mayor carga del ajuste y la tasa de desempleo a largo plazo aumenta.

Como consecuencia de estos ajustes en la población joven, el FMI prevé pérdidas de capital humano, aumentos de la desigualdad, lo que supone una amenaza para la cohesión social y la estabilidad de Europa.

"España registra todavía una significativa corrección en el mercado inmobiliario que dificultará el consumo a corto plazo", según el FMI.

El organismo internacional prevé que España crecerá un 0,8 % este año y un 1,6 % el próximo, dos y una décima más respectivamente de lo que pronosticó en enero.

En España, las deprimidas perspectivas continúan pesando en las decisiones de inversión.

Pese a presentar un panorama poco halagüeño, el FMI reconoce que el fortalecimiento de las reformas han permitido a España alejarse de otros países periféricos de la zona del euro a comienzos de 2011.

El FMI destaca que en algunos países como España y Grecia se ha iniciado una guerra por los depósitos minoristas, que ha creado presiones insostenibles en los márgenes de interés.

También hace hincapié en la dependencia de la financiación del Banco Central Europeo (BCE) de casi todos los bancos en Grecia, Irlanda y Portugal, así como de las cajas de ahorro españolas.

El FMI redujo en cuatro décimas su proyección de déficit público para España, que según el organismo será del 6,2 % del PIB este año, frente al 6,6 % que preveía en enero.