La presidenta Cristina Fernández sembró el jueves la incertidumbre acerca de si peleará por la reelección al afirmar que está "haciendo un enorme esfuerzo personal y físico para seguir adelante" en un discurso muy crítico que pareció dirigir al sindicalismo.

"No estoy muerta por volver a ser presidenta. Ya he dado todo lo que pude de mí... Mis hijos y esta humilde mujer hemos puesto mucho, hemos entregado mucho", dijo Fernández en un acto público en la localidad de José C. Paz, al noroeste de Buenos Aires.

La presidenta no ha confirmado todavía si peleará por un segundo mandato en las elecciones generales del 23 de octubre, aunque miembros de su gobierno lo dan por hecho. Fernández está primera en las encuestas, con una ventaja apreciable sobre sus rivales que le permitiría renovar su cargo.

Delante de varios funcionarios, la presidenta afirmó con la voz quebrada y sin mencionar expresamente a los gremios que está "cansada de las hipocresías, de los que dicen ayudar y vivan el nombre de Cristina y al otro día hacen todo lo contrario para que esto tenga problemas o se derrumbe".

En los últimos días, la mandataria ha insistido en que disminuyan las protestas sindicales y pidió a los gremios que, en lugar de apoyar tanto su reelección, eviten la conflictividad social.

La Confederación General del Trabajo (CGT), liderada por el combativo Hugo Moyano, respalda un segundo mandato de Fernández y mantiene una alianza con el Ejecutivo que se tensa periódicamente por los reclamos sindicales.

Los gremialistas quieren espacios en las listas electorales y que las empresas repartan parte de sus ganancias entre los trabajadores. El apoyo oficialista a esta última petición se ha enfriado últimamente.

"Si hay algunos que creen que puede ser mejor otro modelo, que tienen tanto poder para torcer voluntades, para que este modelo sea desprestigiado, quiero decirles que conmigo no cuenten", señaló Fernández.

Trabajadores petroleros iniciaron este jueves una huelga indefinida en las refinerías de todo el país en demanda de un aumento del 36%. La semana pasada, realizaron un paro de actividades que dificultó por tres días el procesamiento y distribución de gas.

En tanto, distintas protestas gremiales que tuvieron lugar en los dos últimos meses en la sureña provincia de Santa Cruz han afectado la producción petrolífera y producido pérdidas millonarias.

La presidenta criticó el paro que realizó el miércoles un gremio aeronáutico --que los medios de prensa vinculan al líder de la CGT--, que afectó los vuelos de Aerolíneas Argentinas. Señaló que se ha "jugado entera" por dicha compañía al impulsar su nacionalización en 2008, cuando estaba en manos de capitales españoles.

Fernández dijo que necesita sindicatos solidarios y advirtió que "cuando a una organización sindical le importa solamente lo que le importa a sus afiliados es una corporación".

Agregó que "no podemos ser rehenes de aquellos que por ser de una determinada actividad pueden perjudicar a toda la sociedad".