Sarah Ferguson no fue invitada a la boda real del mes pasado, por lo que decidió pasar el desaire en un lujoso centro turístico de playa en Tailandia, donde los chalet cuestan 1.000 dólares por noche.

La duquesa de York dijo durante una entrevista en "The Oprah Winfrey Show", transmitida el miércoles, que buscó refugio en Tailandia para aliviar la pena de no haber sido convidada a la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton, ahora duque y duquesa de Cambridge.

"La selva me acogió", le dijo a Winfrey.

"Fue tan duro", expresó Ferguson en citas distribuidas por Harpo Productions. "Quería estar allí con las chicas y... estar allí como una familia".

Las hijas de Ferguson, las princesas Beatriz y Eugenia, asistieron a la boda del 29 de abril con su padre, el ex esposo de Ferguson, el príncipe Andrés.

Las directora de ventas del Kamalaya Wellness Sanctuary en la isla Samui, Sally Martin, confirmó que Ferguson se hospedó en el lugar.

"Como dijo, vino a Tailandia a estar en la selva. No fue invitada a la boda, por lo que vino aquí", dijo Martin, sin dar más detalles.

Luego de la aparición de Ferguson en el show de Winfrey, el hotel retiró su número de teléfono de su página electrónica para evitar las llamadas de los medios, dijo Martin, pero volverán a colocarlo "en el momento apropiado".

La nueva serie de Ferguson, "Finding Sarah" se estrenará en junio en la estación por cable de Winfrey, OWN.