El presidente de Uruguay, José Mujica, reiteró hoy que no vetará el proyecto de ley con el que el oficialista Frente Amplio (FA) pretende dejar sin efecto la Ley de Caducidad, pero criticó con dureza la iniciativa y advirtió de nuevo de los costos políticos que tendrá para su partido.

"No es bueno que las reglas grandes de la democracia pasen a ser asunto de la aristocracia intelectual, no es bueno que se le diga al pueblo que no entiende cuando vota, que se le consultó por equivocación porque en realidad no tenía derecho a decidir nada", afirmó el mandatario en una audición radial de la cadena M24.

Mujica se refería así al visto bueno que recibió en las urnas en 1989 y 2009 la Ley de Caducidad, una normativa que dejó impunes a los militares y policías que violaron los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985) y que fue aprobada inicialmente en 1986.

El gobernante, un ex guerrillero tupamaro de 75 años que combatió contra el Gobierno de facto y varios gobiernos constitucionales previos, aclaró que esa "es la gran razón" por la que discrepa con el proyecto parlamentario.

También considera "un error decidir este asunto imponiendo la mayoría parlamentaria del Frente Amplio", cuando esa mayoría fue lograda "por un pelo" en las elecciones de 2009, que le dieron a la agrupación de izquierdas 50 de los 99 diputados, y 17 de 31 senadores.

"Eso debería obligarnos a ser prudentes cuando intervenimos en asuntos de este tamaño, que pueden marcar la historia de este país para los próximos 30 años", agregó.

Además, Mujica recordó que dentro del FA hay una "enorme minoría que no está de acuerdo con el proyecto de ley actual".

No obstante, indicó que si finalmente el Plenario del partido, que hoy decidirá si se reúne este sábado para concretar una postura, obliga a votar a sus parlamentarios "disciplinadamente", es "legítimo y "legal.

Sin embargo, "me permito dudar de que eso sea lo mejor para el país y también dudo mucho que sea bueno para el porvenir del Frente Amplio", alertó el gobernante, que considera que el grupo oficialista "va a tener costos importantes".

En cualquier caso, Mujica reiteró que no vetará el proyecto legislativo, cuya discusión en Diputados, después de haber sido aprobado inicialmente en ese cámara y ratificado con algunas modificaciones en el Senado, está prevista para el próximo 19 de mayo.

Tanto en su primer análisis en la cámara baja como en el del Senado la aprobación fue posible gracias a la aplicación de la disciplina partidaria, algo que tal vez no sea posible esta vez, porque hay dos diputados frenteamplistas que ya han anunciado que van a votar en contra.

El presidente anunció asimismo que el Ejecutivo no va a poner "ninguna zancadilla jurídica" al Legislativo, donde al fin y al cabo "están presentes todos los sectores que la gente votó" y "todos los matices que el mapa político ofrece".

En su alocución Mujica no se refirió a la propuesta alternativa lanzada por su vicepresidente, Danilo Astori, de anular por la vía administrativa las decisiones de anteriores ejecutivos que impidieron juzgar los crímenes de Estado antes de que el FA llegara al poder por primera vez en 2005, de la mano de Tabaré Vázquez.

Tanto Vázquez como Mujica han aprovechado que la Ley de Caducidad otorga al Ejecutivo la potestad de declarar que una causa está al margen de esa ley para reabrir varios procesos, algo que no hicieron sus antecesores de los dos partidos tradicionales, el Colorado y el Nacional (blanco).