El expresidente de la Cámara Baja de EE.UU. Newt Gingrich, conocido por su rígida oposición al Gobierno de Bill Clinton en los años 90, se sumó hoy a la lista de aspirantes a llegar a la Casa Blanca en 2012 desde la candidatura republicana.

"Hoy anuncio mi intención de ser candidato a la Presidencia de Estados Unidos", escribió Gingrich, de 67 años, en su cuenta de Twitter.

El líder conservador, que tiene previsto dar más detalles del anuncio esta noche en una entrevista en el canal Fox News, adelantó sus razones para postularse en un vídeo en el que habla de un "futuro mucho mejor" para el país.

"Creo que podemos devolver a Estados Unidos la esperanza en las oportunidades, en el pleno empleo, en una seguridad real, en un programa de energía estadounidense, en un presupuesto equilibrado", indica Gingrich, en primer plano sobre un fondo oscuro.

En los dos minutos de vídeo, recuerda su trayectoria como presidente de la Cámara de Representantes y como congresista que trabajó con el expresidente Ronald Reagan en "un periodo muy difícil".

Juntos, añade, consiguieron "crear nuevos empleos, que los estadounidenses estuvieran orgullosos de su país y que la Unión Soviética desapareciera".

"Lo hicimos antes, podemos hacerlo otra vez", asegura el líder conservador, que pide la colaboración de "todos los estadounidenses" para crear un país "descentralizado de nuevo", con el poder "en manos del pueblo y no en los despachos de Washington".

"Hay gente a la que no le importa si Estados Unidos se convierte en una ruina, siempre que ellos dominen los escombros. Pero nosotros queremos algo mejor", subraya.

El político de Georgia comenzó a crear expectación sobre su intención de llegar a la Casa Blanca en marzo, cuando anunció la creación de una página web para que los votantes opinen si debía o no entrar en la carrera.

El portal, NewtExplore2012.com, acumuló desde entonces más de 6.800 seguidores en la red social Facebook, a través de una simple plataforma de intercambio de ideas para determinar si el político contaba con el apoyo suficiente.

Gingrich, que marcó el ideario republicano con su "Contrato con América" a mediados de los 90, vio en 1998 cómo su carrera en el Congreso acababa en una nota amarga, tras el mal resultado en las elecciones de ese año y después de ser acusado por la comisión ética de la Cámara Baja de utilizar fondos exentos de impuestos para promover sus objetivos políticos.

Sin embargo, ha permanecido como una fuerza ideológica vital para el partido, en gran medida debido a su papel clave en las elecciones de 1994, en las que logró la mayoría republicana en el Congreso con un presidente demócrata en el poder.

Esa maniobra, similar a la que hicieron los demócratas en noviembre de 2006, ha vuelto a repetirse para su partido tras las elecciones legislativas de 2010, lo que podría convertirse en un refuerzo para la candidatura de Gingrich.

En la carrera, hasta ahora descafeinada, tiene como oponentes por el momento al exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, el exgobernador de Minesota, Tim Pawlenty, el exsenador de Pensilvania Rick Santorum, y al congresista de Texas, Ron Paul.