Bolivia espera un alza de la demanda de gas natural en Brasil, su principal cliente, a la vez que estudia entrar en nuevos mercados, informaron hoy fuentes de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Un estudio realizado por YPFB, presentado hoy a la prensa en Río de Janeiro, afirma que Brasil tendrá que elevar su demanda de gas boliviano por su bonanza económica, aunque la estrategia del país consiste en consumir justo el volumen mínimo contratado, de 24 millones de metros cúbicos diarios.

"Brasil podría llegar a requerir la capacidad máxima del contrato (31 millones de metros cúbicos). Brasil es muy sensible a las oscilaciones de la economía. Un pequeño incremento no esperado del PIB puede generar, como actualmente lo está haciendo, incrementos importantes en los volúmenes de gas demandado", dice el documento.

El presidente ejecutivo de YPFB Transporte, Christian Inchauste, dijo hoy a Efe que su empresa proyecta una fuerte alza de la demanda en los estados brasileños de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, adonde el energético boliviano llega con un precio inferior al del gas que Brasil extrae del Atlántico o que importa de otros países.

Asimismo, confió en que las industrias de Sao Paulo y del sur del país impulsen su demanda de gas boliviano que es "más competitivo" que el brasileño.

Inchauste calculó que el consumo de gas de Brasil podría pasar de los actuales 52,9 millones de metros cúbicos diarios a 200 millones al final de la década.

Para atender esta demanda creciente, el directivo aseguró que, con una mínima inversión, Bolivia podría ampliar la capacidad de su gasoducto hasta los 42 millones de metros cúbicos diarios.

De forma paralela, dijo que YPFB conversa con Petrobras la posibilidad de realizar intercambios de hidrocarburos para exportar gas licuado a terceros países.

La estatal boliviana también estudia la posibilidad de exportar el gas al mercado asiático a través del puerto de Ilo, enclave cedido por Perú en la costa del Pacífico, una posibilidad que en YPFB se ve "más a largo plazo".

Inchauste fue optimista acerca de la demanda mundial de gas y consideró que el accidente nuclear de la planta japonesa de Fukushima va a impulsar este hidrocarburo.

"El efecto Fukushima ya ha hecho que Japón convierta plantas a gas natural y Alemania acaba de anunciar que cerrará nucleares. Esto hará que en 2014 se equilibre la oferta y la demanda mundial de gas natural licuado", analizó Inchauste.

El funcionario afirmó que Bolivia podrá aumentar su oferta hasta 70 millones de metros cúbicos diarios en 2018 y garantizó el suministro de gas por los recientes descubrimientos de grandes yacimientos.

El mes pasado, la petrolera francesa Total anunció el descubrimiento del campo de Aquío, con tres billones de pies cúbicos, lo que elevó las reservas del país a 13 billones.

Inchauste comentó que un nuevo yacimiento llamado Azero, cuya explotación se negocia con Total y la rusa Gazprom, podría contener otros 3 billones de pies cúbicos.