Woody Allen pudiera tener dudas ocasionales sobre su talento. Pero sus fanáticos en Cannes no las tienen.

Ampliamente considerado el más "europeo" de los cineastas estadounidenses, las cintas de Allen han sido una tras otra recibidas con los brazos abiertos en el festival de cine de la Riviera francesa — incluso cuando son criticadas en Estados Unidos.

Su más reciente filme, "Midnight in Paris" (Medianoche en París), que fue estrenado en el festival el miércoles, parece un éxito inmediato. Una historia astuta y entretenida protagonizada por Owen Wilson, quien hace el papel de un guionista de Hollywood que añora el París de los años 20. La película es, además, un homenaje cinematográfico a la ciudad.

Como se esperaba, la multitud en la primera proyección para la prensa estalló en un entusiasta aplauso al final.

Aún así, Allen sonó típicamente humilde en la conferencia de prensa que siguió.

"Nunca me he considerado un artista", le dijo a los jurados. "He aspirado a ser un artista, pero nunca he tenido la profundidad, ni la substancia, ni el talento para ser un artista".

"Si ustedes piensan que Kurosawa era un artista, y Bergman era un artista y Buñuel y Fellini, entonces está claro que no soy un artista", dijo Allen.

"Aún así", añadió, "yo puedo hacer películas y algunas de ellas salen bien y otras salen mejor y otras salen peor".

"Midnight in Paris" es la 41a. cinta de Allen — su 11a. en Cannes — , pero el director neoyorquino atribuye la excepcional longevidad de su carrera al azar.

"Yo he tenido mucha suerte", dijo.

Tras filmar en Nueva York durante décadas, Allen pasó a Europa, rodando cuatro de sus últimas películas en Londres y Barcelona. "Midnight" es su primera película en París, una ciudad que él dice creció viendo en los filmes franceses de su juventud.

"Quería mostrar la ciudad emocionalmente, de la forma en que la percibo", dijo Allen. "No me importaba lo real que fuese o lo que reflejaba. Simplemente quería que fuera la forma en la que veo a París. París a través de mis ojos".

El reparto está lleno de estrellas. Además de Rachel McAdams, que interpreta a la prometida de Wilson, están Kathy Bates, Adrien Brody, Marion Cotillard y Lea Seydoux. Y en un papel menor, la primera dama francesa Carla Bruni-Sarkozy.