Más de un centenar de indígenas Mbyá, una de las veinte etnias que sobreviven en la extrema pobreza en Paraguay, difundió el miércoles una dramática carta abierta al presidente Fernando Lugo reclamando asistencia.

Los aborígenes --niños, adultos y ancianos-- se instalaron en precarias tiendas de plástico en la céntrica plaza Uruguaya de Asunción, y llegaron procedentes de los norteños departamentos de Canindeyú y Amambay.

El cacique Angel Vera explicó que "dejamos en la oficina de guardia del palacio de Gobierno una carta al presidente Lugo para que cumpla su promesa electoral de 2007 de otorgar a los pueblos indígenas tierras, salud, educación y asistencia alimentaria para llevar una vida digna".

La misiva sostiene que la mayoría de los indígenas están "harapientos, hambrientos, tristes, enfermos, incomprendidos, discriminados y muchos consumen drogas en las calles" y pide a las autoridades que durante "los festejos del bicentenario de esta semana... observen las calles y las comunidades del interior para conocer cómo estamos viviendo los indígenas después de 500 años de avasallamiento y despojo, abandono y discriminación".

Los Mbyá reclaman como suyos, de acuerdo con el derecho consuetudinario garantizado por la constitución nacional, extensos terrenos ancestrales en los departamentos Canindeyú, Amambay, Caaguazú, San Pedro y Caazapá.

Ningún vocero del palacio de Gobierno ni de la oficina estatal encargada de los asuntos indígenas se pronunció sobre el pedido.

En tanto, organizaciones de la Pastoral Social de la Iglesia Católica comenzaron a recolectar alimentos para distribuirlos entre los aborígenes acampados en la plaza.