Una sonda de la NASA que surca el espacio rumbo a un enorme asteroide ha tomado una fotografía de su objetivo, la primera de muchas antes de colocarse en órbita.

La sonda Dawn tomó la imagen la semana pasada cuando estaba a 1.210.170 kilómetros (752.000 millas) del asteroide Vesta, que aparece como un punto de luz brillante rodeado de estrellas.

Lanzada desde Cabo Cañaveral, en la Florida, en el 2007, Dawn debe llegar a Vesta en julio para orbitar el asteroide. El encuentro se producirá a 193 millones de kilómetros (120 millones de millas) de la Tierra.

La nave lleva cámaras e instrumental para estudiar la superficie del asteroide desde órbita. Después de un año de investigación, Dawn se dirigirá a un asteroide mayor, Ceres, para llegar a sus cercanías en el 2015.

Vesta y Ceres son los cuerpos celestes más grandes en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Las imágenes del Telescopio Espacial Hubble revelan que son geológicamente diferentes.

Vesta es rocoso y seco y parece tener una superficie de lava congelada. Los científicos esperan observar el polo sur del asteroide donde se abre un cráter enorme de 460 kilómetros (285 millas) de largo y 13 kilómetros (8 millas) de profundidad. Muchos de los meteoritos hallados en la Tierra proceden del impacto que creó el cráter. Ceres, por otra parte, es un cuerpo helado.

Se cree que ambos evolucionaron en partes diferentes del sistema solar hace más de 4.500 millones de años, aproximadamente al mismo tiempo que la formación de los planetas rocosos, Mercurio, Venus, Tierra y Marte. Su estudio puede ayudar a los científicos a saber más sobre los comienzos del sistema solar.

Otras sondas han visitado antes otros asteroides más pequeños, incluso hasta posándose en su superficie. Pero Dawn intenta ser el primero en visitar dos asteroides en la misma misión.

La nave es impulsada por motores de iones en vez de combustible de cohetes, lo que hace la misión más eficiente, le permite viajar entre los asteroides y acercarse hasta 193 kilómetros (120 millas) sobre la superficie para estudiarla en profundidad.

El proyecto cuesta 357 millones de dólares.