La muerte de Osama Bin Laden supone una "oportunidad para un cambio" de EE.UU. en Afganistán que "permita, en última instancia, la retirada de las tropas aliadas", dijo hoy el senador John Kerry, quien viajará en los próximos días a la región.

"La muerte de Bin Laden (...) ofrece una oportunidad de cambio para ganar velocidad hacia una solución política en Afganistán que conlleve mayor estabilidad en la región y permita, en última instancia, la retirada de las tropas aliadas", explicó el senador demócrata.

Kerry, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Senado, realizó estas declaraciones en un audiencia celebrada hoy en el Congreso de EE.UU. sobre Afganistán y Pakistán.

No obstante, descartó "una retirada unilateral y precipitada de Afganistán" pero subrayó: "Debemos trabajar hacia el objetivo de dejar el menor impacto posible y poner a los afganos al cargo de la seguridad".

Poco después de la audiencia, funcionarios de EE.UU. informaron que quien fuera el candidato presidencial demócrata en 2004 viajará en "los próximos días" a Pakistán y Afganistán.

Se trata de la primera visita de un congresista de EE.UU. a la región tras la operación militar estadounidense que mató hace diez días al jefe de Al Qaeda, en una residencia en Abottabbad, Pakistán.

La coalición internacional liderada por EE.UU. cuenta en la actualidad con cerca de 140.000 soldados en Afganistán, de los que dos tercios son estadounidenses, y ha prometido una retirada de las fuerzas de combate para 2014.

El senador demócrata recordó que "es fundamentalmente insostenible continuar gastando 10.000 millones de dólares al mes en una operación militar masiva sin final a la vista".

Asimismo, reconoció que la posible retirada aliada dejaría a la luz el gran problema de recursos que enfrenta Afganistán, especialmente financieros.

"Mantener unas fuerzas de seguridad afganas de 350.000 efectivos costará, tras la retirada de 2014, entre 8.000 y 10.000 millones al año. Pero las estimaciones de ingresos del gobierno afgano apenas ascienden a 2.500 millones de dólares al año", precisó Kerry.

"Así que, ¿quién pagará las cuentas para evitar que esos soldados y policías armados pasen a formar parte de la siguiente insurgencia?", se preguntó el senador por Massachusetts.