La Fiscalía y la Policía investigaban el miércoles denuncias de una organización no gubernamental que afirmó que cinco hombres afrodescendientes fueron asesinados por presuntos miembros de las FARC en una zona del suroeste del país.

Ni la Policía ni la Fiscalía en la zona del Cauca confirmaron el suceso e indicaron que sólo disponen de las versiones de los activistas y que intentaban llegar a la zona para verificar la masacre.

La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz denunció en un comunicado que el pasado 7 de mayo los cinco hombres "fueron llevados por milicianos del 30 frente de las FARC a las afueras de la comunidad de La Vuelta" una zona en el municipio de Buenos Aires, en el departamento de Cauca y a unos 332 kilómetros al suroeste de Bogotá.

El 10 de mayo "los cuerpos sin vida se observaron en una playa" cercana al río Naya, en Cauca, agregó la Comisión en el comunicado divulgado en su página de internet.

Las víctimas fueron identificadas por la Comisión como José Elder Viveros Delgado, de 24 años; Gueimar Alexis Viveros Delgado, de 36; José Eimer Viveros Delgado, de 30; Jaime Viveros Delgado, de 40, y Rómulo Viveros, de 58.

El comunicado no aclaró si las presuntas víctimas pertenecen a una misma familia.

Moradores de la comunidad, testigos del momento en que los cinco hombres fueron retenidos, atribuyeron el hecho a los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Hasta el momento no se tiene información confirmada...Estamos verificando con los presidentes de las juntas de acción comunal...pero por el sector del Cauca no tenemos, ni han llegado a los cuerpos" a morgues de la zona, dijo en diálogo telefónico el coronel Carlos Rodríguez, comandante de la Policía en Cauca.

Héctor Méndez, jefe del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía en cuya jurisdicción habría ocurrido la masacre, dijo en entrevista telefónica que su personal aún no ha llegado a la zona "por ser de orden público" o de presencia de grupos armados ilegales como rebeldes y narcotraficantes.

En tanto, John Edier Tenorio, representante de la Defensoría del Pueblo en Buenos Aires, explicó telefónicamente que hasta ahora sólo tenían versiones del secuestro de un hombre llamado Rómulo, pero que carecían de otros detalles.